Soportaos unos a otros en el amor, haciendo lo posible para conservar el vínculo de la paz
La parte irascible necesita más remedios que la parte concupiscible: por eso la caridad es llamada ‘grande’ (1 Cor 13, 13): es el freno de la parte irascible
[La paciencia sin caridad podría] llevar al rencor
Si un hermano tuyo te injuria o te aflige de algún modo, reza por él como enseñan los Padres, pensando que él te procura grandes beneficios y que es un médico que te cura del amor al placer. Así se apaciguará tu ira, siendo la caridad, para los santos Padres, un freno de la ira
Allí donde hay compasión y caridad, la ira y el rencor no pueden prevalecer
Un banquete en donde la caridad convida a sus amigos disipa la ira
Si la potencia irascible está constantemente perturbada..., el remedio es la bondad, beneficencia, la caridad y la misericordia
La caridad es paciente
La caridad cura el elemento irascible
La señal de la suprema mansedumbre es conservar un corazón lleno de serenidad y de caridad respecto a quien nos ha ofendido, incluso en su presencia
Cuando logres la caridad y la benevolencia hacia el prójimo, eliminarás de tu alma todo rastro de pasión
[La caridad] está llena de bondad
La caridad [cura] la parte irascible del alma, y la castidad la parte desiderativa
(La mansedumbre es) la madre de la caridad
Vence al odio con la caridad
Soportaos unos a otros en la caridad
¿Cómo domeña la caridad a la ira?
Porque le corresponde ser misericordiosa y hacer el bien al prójimo, ser paciente con él y soportar todo lo que nos hace sufrir... Con estos medios la caridad domeña a la ira en quien la ha adquirido
Tu hermano ha sido para ti una ocasión de dificultad y la tristeza te ha conducido al odio. No te dejes vencer por el odio, sino vence al odio por medio de la caridad. Y he aquí cómo: rogando a Dios sinceramente por él
[El alma se sirve también] de su potencia irascible para defender amorosamente el objeto de sus búsquedas
El precepto de la caridad [es] el remedio que el Señor ha dado para la parte irascible del alma