[Dios quiere] que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad
[El hombre] conoce la economía de la salvación realizada por el Creador y todo lo que Este ha hecho por las criaturas
Uno de los profetas expresó bien su grandeza, cuando dijo: ‘Las riquezas de la salvación son la sabiduría y la ciencia; pero el temor de Dios es su tesoro’ (Is 33, 6). No podía recalcar con más evidencia su dignidad ni su valor, sino diciendo que las riquezas de nuestra salvación, que consisten en la verdadera sabiduría y la ciencia de Dios, no se conservan más que mediante él