Podemos, pues, afirmar con seguridad: el Señor es mi ayuda, nada temeré
Por tanto, si alguno quiere tender a la perfección, tras partir del primer grado, que es el del miedo, y propiamente es servil..., se elevará por un progreso continuo hasta las vías superiores de la esperanza y luego al tercer grado, que es el del amor... Esforcémonos, pues, con todo ardor, para progresar del miedo a la esperanza, y de la esperanza a la caridad de Dios y al amor de las virtudes
Mientras estés entre los hombres, te aguardan tribulaciones, peligros y acometida de los vientos espirituales. Pero, cuando llegues a lo que te está preparado, entonces no tendrás miedo
Cuando su corazón teme y tiembla sin serenidad ninguna, que [el hombre] comprenda entonces y que sepa que este temor de su corazón significa y revela que él necesita absolutamente que otro le ayude... Se dice que lo único que salva es la ayuda de Dios