Somos salvados en esperanza
Quien tiene esta esperanza en Él se vuelve puro como Él es puro
[La esperanza es, con la fe y la caridad, uno de los] lazos de la salud y de la salvación
El que no tiene ante los ojos... la esperanza y se dice: ‘Voy a obtener la liberación y la vida’, no puede soportar las tribulaciones, ni llevar la carga, ni adentrarse por el camino estrecho. En efecto, la presencia en él... de la esperanza es lo que le permitirá esforzarse y soportar las tribulaciones
El malhechor que no espera gracia se sume en la locura, mientras que el que ha podido esperar su perdón llega con frecuencia hasta la conversión
el alma poseerá el objeto de su esperanza como precio de su virtud
Esta es la verdadera visión de Dios: no encontrar nunca hartura en el deseo de verlo.
[Las] promesas [de Dios] curan las heridas de nuestros pecados
[De la esperanza y de la perseverancia] nace la impasibilidad
Que nadie tema a la muerte, porque la muerte del Salvador nos ha hecho libres.
[Un asceta,] viéndose vencido por la tristeza, como un médico experimentado, se dio esperanzas y dijo: 'Confío en las misericordias de Dios y sé que tendrá piedad de mí'
[La esperanza] cierra la entrada del corazón a todos los vicios
La lamentación por los pecados comporta una tristeza muy suave y una amargura parecida a la miel, porque está sazonada con una esperanza buena y excelente. Por eso nutre el cuerpo y hace brillar de alegría el fondo del alma
[Por la oración de acción de gracias, el hombre] conserva en una memoria incesante el recuerdo de la bondad de Dios
[La esperanza es] una emigración amorosa del espíritu hacia lo que se espera
Poned vuestra confianza en Él y ‘no os preocupéis del mañana’ (Mt 6, 34), pues a Él le corresponde cuidar de nosotros. Y si echamos sobre Él nuestras preocupaciones (cf. 1 Pe 5, 7), Él se ocupará de nosotros, según su deseo
[La esperanza es] el antídoto de la desesperación
Nuestro Señor Jesucristo, mostrando el amor que nos tiene, sufrió por toda la humanidad y dio la esperanza de la resurrección a todos por igual, aunque cada uno, por sus obras, atraiga sobre él la gloria o el castigo
Las causas de las virtudes son los mandamientos
Cualesquiera que sean los caminos por los que marchan los hombres en el mundo, no encuentran la paz hasta que no se acercan a la esperanza de Dios. El corazón no está en paz, lejos de las penas y de los obstáculos, hasta que no alcanza la esperanza. Pero, cuando la encuentra, esta lo apacigua y le colma de alegría
De los mandamientos nacen las virtudes... Mediante el cumplimiento de los mandamientos se ponen en práctica las virtudes
Espera en [Dios] y, de un modo u otro, Él actuará... En su amor al hombre, a través de la esperanza, abrirá otro camino que tú desconoces para salvar a tu alma cautiva. Limítate a no dejar al margen a Aquel que puede curarte
Todo irá bien, y todo irá bien, y toda clase de cosas irán bien.
Todo el camino hacia el cielo es cielo, porque él dijo «yo soy el camino».
La belleza salvará al mundo.
Si esperamos lo que no vemos lo aguardamos con perseverancia
[La esperanza es] la espera de los bienes
Quien no espera la salvación, acumula males sin cuento, mientras que quien ha concebido la esperanza de curarse se trata a sí mismo en consecuencia
La esperanza es un remedio de las enfermedades
Cuando tropecemos con el demonio de la acedia..., pronunciemos con David, sembrando en nosotros buenas esperanzas, este encantamiento: ‘¿Por qué estás triste, alma mía, por qué me perturbas? Espera en Dios, pues yo lo alabaré, a El, salvación de mi rostro y Dios mío’ (Sal 41, 6)
[La esperanza consiste en] esperar lo que no se realiza inmediatamente, en esperar confiadamente sin desanimarse nunca
[Tenemos que rechazar toda tristeza,] excepto la que suscita una penitencia saludable, la búsqueda de la perfección o el deseo de los bienes futuros
Si no crees, tampoco esperas
Es una desesperación que se deriva de una multitud de pecados, de una conciencia sobrecargada y de una pena insoportable, cuando el alma está cubierta por multitud de heridas, y se hunde bajo este peso en el abismo de la desesperación... [Esta desesperación] podrá curarse por medio de... una esperanza fiel
Si crees que Dios te guarda en su providencia, ¿por qué te inquietas y te preocupas de las cosas que pasan y de las necesidades de la carne?... Pon en el Señor tu cuidado, y Él te alimentará. Ya no te asustará ninguna amenaza
Por la práctica de las virtudes se efectúa la plenitud de los mandamientos
Cuando los enemigos lo humillan ante Dios, él [el hombre] se levanta por medio de la esperanza, para no caer jamás cediendo a la turbación y no desesperar nunca bajo el miedo
No dijo: «no serás atribulada, no serás fatigada, no serás afligida», sino que dijo: «no serás vencida».
Cristo Jesús, nuestra esperanza
[La perseverancia es la capacidad de] permanecer firme en medio de los males
Por tanto, si alguno quiere tender a la perfección, tras partir del primer grado, que es el del miedo, y propiamente es servil..., se elevará por un progreso continuo hasta las vías superiores de la esperanza y luego al tercer grado, que es el del amor... Esforcémonos, pues, con todo ardor, para progresar del miedo a la esperanza, y de la esperanza a la caridad de Dios y al amor de las virtudes
Si te sobreviene un debilitamiento u otra enfermedad, dirige tu mente a tu Maestro, y serás aliviado
Un monje lleno de esperanza da muerte a la acedia, a la que rechaza armado con esta espada
Acércate, espera en Mí, y descansarás de todo trabajo y de todo temor
El que carece de esperanza carece de fe
Si hemos puesto nuestra esperanza en Cristo solamente para esta vida, somos los más desgraciados de los hombres
Si habéis sido confundidos, es que no habéis esperado como debíais, que habéis dejado de esperar, que no habéis aguardado el final, que habéis sido débiles. De ahora en adelante obrad de otra manera
Mientras estés entre los hombres, te aguardan tribulaciones, peligros y acometida de los vientos espirituales. Pero, cuando llegues a lo que te está preparado, entonces no tendrás miedo
El debilitamiento de la esperanza es la desaparición del amor
Cuando su corazón teme y tiembla sin serenidad ninguna, que [el hombre] comprenda entonces y que sepa que este temor de su corazón significa y revela que él necesita absolutamente que otro le ayude... Se dice que lo único que salva es la ayuda de Dios
Si uno descuida los mandamientos, pierde la esperanza en Dios
[La fe es] una firme certeza de los bienes que se esperan
Que, después de la misericordia de Dios, nadie ponga su esperanza más que en su propia santidad de vida
Lo que da fuerza al amor, es la esperanza
[Después de adquirir la esperanza se puede poseer] íntegramente en ella el amor a Dios. Pues es imposible que ningún hombre adquiera el amor perfecto para con Dios si no es por medio de una fe sincera y de una esperanza firme e inquebrantable
Los sufrimientos del tiempo presente no pueden compararse con la gloria venidera que se revelará en nosotros
La esperanza aligera todas las penas de aquí abajo
La esperanza es un tesoro hecho de tesoros que todavía no aparecen
Que vuestra conducta esté exenta de filargiria, contentándoos con lo que tenéis ahora; pues Dios mismo dijo: ‘No te dejaré ni te abandonaré’
Somos sostenidos en nuestras aflicciones por unas esperanzas eternas, firmes, inquebrantables
La esperanza es un tesoro que ya poseemos, antes que el otro tesoro
Dios mismo ha dicho: Yo no te dejaré ni te abandonaré
El cristiano tiene la ventaja de que, sostenido por la esperanza de los bienes futuros, se pone por encima de todos los males de esta vida
[Un hombre] lleno de esperanza da muerte a la acedia, a la que rechaza armado con esta espada
Podemos, pues, afirmar con seguridad: el Señor es mi ayuda, nada temeré
Ella [la esperanza] es una cadena sólida, colgada y clavada en los cielos, que sostiene nuestras almas durante la travesía, alza poco a poco hasta esa altura a los que se agarran a ella con fuerza y nos saca del torbellino de las miserias terrenas
[La esperanza de los bienes futuros] aniquila por completo [la acedia]
Encomendémonos en todo [a nuestro Maestro] y no nos dejemos torturar por las preocupaciones de esta vida
Si damos prioridad a los bienes espirituales, no nos apurarán los bienes materiales, pues Dios nos los concederá
Tendamos con todo nuestro espíritu al deseo de los bienes espirituales y consideremos todo lo demás secundario respecto al gozo de los bienes futuros, a fin de recibir en abundancia los bienes presentes, los de la promesa
[Para disipar la tristeza,] juntad a los razonamientos una oración asidua. Mediante el empleo frecuente de este doble remedio David... calmaba sus dolores y consolaba sus penas. Tan pronto oraba y decía: ‘Las aflicciones se han multiplicado en el fondo de mi corazón; líbrame de los males que me agobian’, como se dirigía a sí mismo este piadoso y religioso discurso: ‘¿Por qué estás triste, alma mía, por qué me perturbas? Espera en el Señor, yo volveré a alabarlo’