[El apóstol invita a rezar] en todo lugar con manos santas, sin ira ni malos pensamientos
La salmodia serena las almas, procura la paz, calma el tumulto y el oleaje de los pensamientos; suaviza lo que está irritado en el alma y apacigua lo que está desordenado
Si un hermano tuyo te injuria o te aflige de algún modo, reza por él como enseñan los Padres, pensando que él te procura grandes beneficios y que es un médico que te cura del amor al placer. Así se apaciguará tu ira, siendo la caridad, para los santos Padres, un freno de la ira
La oración es el germen de la ausencia de ira
La mansedumbre consiste en que, cuando el prójimo nos atormenta, roguemos por él sin que nos afecte (su comportamiento) y sinceramente
Tu hermano ha sido para ti una ocasión de dificultad y la tristeza te ha conducido al odio. No te dejes vencer por el odio, sino vence al odio por medio de la caridad. Y he aquí cómo: rogando a Dios sinceramente por él
¿Sientes rencor contra alguien? Reza por él y quebrarás el impulso de la pasión
Contra el resentimiento, reza por aquel que te ha ofendido y serás liberado