Cuando las pasiones se levantan, las gentes sensatas no las escuchan, sino que se irritan contra los malos deseos y les declaran la guerra
En cuanto a la agresividad (θυµός), a la ira (όργή) y al odio (µίσος), es necesario que estas potencias vigilen a la puerta como perros guardianes con el único objetivo de resistir al pecado, que utilicen su fuerza natural contra el ladrón, contra el enemigo que se desliza dentro para procurar la pérdida del tesoro divino y viene a robar, matar y destruir
La naturaleza de la potencia irascible del alma (θυµός) es combatir a los demonios
La ira moderada es como un arma que nuestro Creador ha dado a nuestra naturaleza
En el espíritu hay una ira conforme a la naturaleza y sin ira no habría ninguna pureza en el hombre, si no se enfadara contra todo lo que el enemigo siembra en él
En lugar del odio según Dios, que odia el mal, ¿acaso [el diablo] no sembró en nosotros el odio perverso, que odia el bien y a Dios mismo?
[La ira tiene por causa] especialmente el amor al placer (φιληδονία)
La naturaleza ha impreso en nosotros los movimientos de la ira para que nos sirvamos de ella contra la serpiente infernal, nuestro enemigo, pero nosotros la usamos contra nuestros hermanos
[El alma] se sirve de su potencia irascible para defender amorosamente el objeto de sus búsquedas
Dios nos ha otorgado esta facultad [la potencia irascible] como una armadura y un arco
Si el deseo y la razón tienden por naturaleza hacia lo divino, la ira es para ellos un arma de justicia contra la serpiente, que solo murmura en la conciencia y le sugiere tomar parte en los placeres de la carne
La naturaleza humana, en cualquier caso, opta entre dos direcciones opuestas
Ese es el uso que debemos hacer de la parte irascible: combatir a la Serpiente con odio
En el espíritu hay un odio que es conforme a la naturaleza, y sin odio hacia la enemistad el alma no pone de manifiesto su honradez
(Conviene) que nuestra razón se ponga en movimiento para buscar a Dios y que... la potencia de la agresividad luche para conservarlo
Si el hombre dirige su ira solo contra la antigua serpiente, entonces se mueve según la naturaleza
La agresividad (θυµός) buena es una facultad del alma destinada a destruir los malos pensamientos
La ira que para nosotros era conforme a la naturaleza... se ha transformado para todos los sujetos irracionales y vanos en ira contra el prójimo
Que el espíritu (νούς) se ordene por entero a Dios, tensado por medio de la agresividad como por una cuerda
Si [el hombre] dirige su ira contra sus semejantes..., entonces se mueve de modo no racional (ού λογικώς) y vive de forma contraria a la razón (άλόγως)
Cuando seas tentado, no reces sin antes haber dirigido con ira algunas palabras a aquel que te atenaza. Pues si dices algo con ira a los pensamientos, confundes y haces que desaparezcan las representaciones sugeridas por los adversarios
El odio natural... se ha vuelto antinatural, y nos hace odiar y despreciar al prójimo
[La potencia irascible permite] concentrar el movimiento del deseo en el amor divino
La potencia agresiva ocupa un lugar intermedio entre el deseo y la razón del alma. Es como un arma que posee cada uno de ellos en su movimiento antinatural o conforme a la naturaleza. Cuando el deseo y la razón se mueven, según la naturaleza, hacia lo divino, la potencia agresiva es en cada uno de ellos un arma justa que actúa solo contra la Serpiente que les tienta y les propone deleitarse con los placeres de la carne y gozar de la gloria de los hombres. Pero cuando se apartan de su movimiento natural, cuando desnaturalizan su potencia, cuando se vuelven de la consideración de las cosas divinas hacia las cosas humanas, la potencia agresiva es un arma de la injusticia que sirve al pecado. Entonces, mediante ella, el deseo y la razón combaten y atacan a aquellos que intentan contrariar sus impulsos y sus codicias
El alma racional actúa según la naturaleza cuando su parte irascible lucha por la virtud
Hemos preferido las cosas materiales y profanas al mandamiento del amor y, debido a que estamos ligados a ellas, luchamos contra los hombres, cuando más bien deberíamos preferir el amor a todos los hombres sobre todas las cosas visibles
La naturaleza de la potencia irascible es luchar por el placer
[La filautía] para obtener un poco de placer nos excita a unos contra otros como fieras
Los ángeles nos sugieren el placer espiritual y la beatitud que le sigue, para exhortarnos a dirigir nuestra irascibilidad contra los demonios
La facultad agresiva (θυµός) impura es una potencia del alma enferma
[La naturaleza de la potencia agresiva] es luchar con vistas al placer, cualquiera que sea este
[Los demonios] nos arrastran hacia los deseos del mundo y constriñen a la parte irascible a combatir a los hombres en contra de su naturaleza
No vayas a desviar el uso que haces de la potencia irascible hasta usarla de modo antinatural enfadándote contra tu hermano
La naturaleza del elemento irascible... es luchar por el placer, sea cual sea