Citas sobre paz — 26 citas

Sobre paz

Soportaos unos a otros en el amor, haciendo lo posible para conservar el vínculo de la paz

Pablo Apóstol Ef 4, 2

Donde hay división y cólera, Dios no habita.

Ignacio de Antioquía Carta a los Filadelfios, 8

Sin duda, el enemigo combate [a los cristianos], pero ellos permanecen junto a la divinidad, se han revestido de la fuerza y el sosiego de lo alto, y no se preocupan de la guerra

Macario de Egipto Macario de Egipto, Homilías, colección II, XVI, 14 (cf. 15)

La salmodia serena las almas, procura la paz, calma el tumulto y el oleaje de los pensamientos; suaviza lo que está irritado en el alma y apacigua lo que está desordenado

Basilio de Cesarea Basilio de Cesarea, Homilía sobre el Salmo I, 2, en PG 29, 212C. Cf. Evagrio Póntico, Tratado práctico, 15

[La impasibilidad es] el estado tranquilo del alma racional

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Reflexiones, ed. Muyldermans, 38

El hombre paciente es como un puerto en el que se disfruta de una calma profunda: el daño que le causéis no podrá conmover esta roca; vuestros ultrajes no podrán quebrantar esta torre

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Homilías sobre los Hechos de los apóstoles, VI, 4; Homilías sobre 1 Corintios, XXXIII, 1

(Adán) no tenía que temer ninguna enfermedad interior: en su carne, una perfecta salud; en su alma, una perfecta serenidad

Agustín de Hipona Agustín de Hipona, La ciudad de Dios, XIV, 26

La humildad... es pacífica con todos los hombres

Isaías de Escete

La señal de haber alcanzado la oración perfecta, es que ya nada nos perturbe, ni aun cuando el mundo entero nos atacara

Barsanufio de Gaza Barsanufio, Cartas, 150

Si buscamos cuidadosamente la causa de la inquietud [que sentimos como consecuencia de una ofensa], siempre es el hecho de no acusarnos a nosotros mismos. De ahí viene que sintamos ese abatimiento y que no hallemos nunca reposo. No hay que extrañarse de que todos los santos digan que no existe más camino que éste. Si no vamos por esta vía, no dejaremos nunca de hacer sufrir y de sufrir nosotros mismos, haciendo inútiles todos nuestros esfuerzos. En cambio, qué alegría, qué descanso disfruta, por doquiera que va, el que se acusa a sí mismo, como dice Abba Poemen. Si le sobreviene un daño, un ultraje o una pena cualquiera, se juzga a priori digno de ella y no se perturba. ¿Acaso hay un estado más exento de preocupaciones?

Doroteo de Gaza Doroteo de Gaza, Instrucciones espirituales, VII, 81-82

Quien ha vencido esta pasión [la filargiria] ha cortado la raíz de todas las inquietudes y las perturbaciones del espíritu

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XVI, 7 (cf. 24); 13; 11. Cf. Juan Crisóstomo, Tratado de la virginidad, 69; Apotegmas, PA ap. 4

La impasibilidad es un estado de paz en el cual el alma ya no se entrega al mal sino con dificultad

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, 1,36. Cf. Evagrio Póntico, Tratado práctico, 62

Nada como la pobreza voluntaria para serenar el espíritu

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 23

[La impasibilidad es] el estado apacible del espíritu

Nicetas Stéthatos Nicetas Stéthatos, Centurias, I, 89

Donde hay caridad y sabiduría, no hay temor ni ignorancia.

Francisco de Asís Admoniciones, 27

Todo irá bien, y todo irá bien, y toda clase de cosas irán bien.

Juliana de Norwich Revelaciones del amor divino, cap. 27

Nada te turbe, nada te espante: todo se pasa, Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene nada le falta: solo Dios basta.

Teresa de Ávila Escrito hallado en su breviario

Igual que el enfermo recupera la salud, así el alma recupera su reposo

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Comentario al salmo 114, 7

Nada proporciona más habitualmente la paz como el poseer la virtud, que destierra de nuestro corazón las pasiones junto con las perturbaciones que ellas fomentan, y hace que el hombre deje de estar en guerra consigo mismo

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Comentario al salmo 4, 11

Por la impasibilidad, yo no oigo más que el cielo del espíritu establecido en mi corazón

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXIX, 1

[La impasibilidad es] un estado de paz

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, I, 36; 44 (cf. II, 87)

En el humilde no hay nunca precipitación, ni apresuramiento, ni confusión, ni ningún pensamiento ardiente y vano; por el contrario, él permanece en todo momento en calma. Si el fuego del cielo cae a la tierra, el humilde no teme. No todos los hombres tranquilos son humildes, pero todos los hombres humildes están tranquilos... El humilde siempre está en calma, pues no hay nada que agite o perturbe su reflexión

Isaac de Nínive Cf. Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 16; 81 (cita); Apotegmas, serie alfabética, Poemen, 82

[La impasibilidad] somete y apacigua lo que estaba dividido

Nicetas Stéthatos Nicetas Stéthatos, Centurias, II, 91

[El impasible] en el fondo de su alma mantiene las pasiones en completa calma

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 98

La paz es la perfecta salud de la conciencia

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 58

[El impasible] conserva la paz frente a las representaciones impuras

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 87