Por las lágrimas se adquieren las virtudes, igual que por las lágrimas se obtiene el perdón de los pecados
¿Has pecado? Haz duelo y harás que desaparezca el pecado
[Si uno de tus hermanos] te injuria o te aflige de algún modo, reza por él, como dicen los Padres, pensando que te procura grandes beneficios y que es un médico que te cura del amor al placer
La tristeza que tiene al pecado por asunto purifica de este pecado
Si un hombre recuerda que alguno le ha afligido, perjudicado o insultado, debe acordarse de él como de un médico enviado por Cristo y considerarlo un benefactor. Pues, si tú te afliges en estas circunstancias, es que tu alma está enferma. En efecto, si no estuvieras enfermo, no sufrirías. Por tanto, debes dar gracias a este hermano puesto que gracias a él conoces tu enfermedad, rezar por él y recibir lo que procede de él como remedios que el Señor te envía. Si, por el contrario, te enfadas con él, es como si le dijeras a Jesús: ‘No quiero recibir tus remedios’
Si uno se entristece después de pecar, el pecado desaparece y se repara la falta