Arzobispo de Cesarea y Padre capadocio del siglo IV, organizador del monacato cenobítico oriental. Sus 'Reglas' (Asketikon), el tratado 'Sobre el Espíritu Santo' y sus homilías fijaron una ascesis comunitaria centrada en la caridad y el discernimiento, y su liturgia sigue celebrándose en la Iglesia ortodoxa.
Las fuentes oscilan entre 329 y 330 para su nacimiento y entre el 1 de enero de 379 y finales de 378 para su muerte.
Debéis aplicaros en todo a conocer la situación y las enfermedades de vuestra alma. Pues muchos tienen enfermedades peligrosas y no se dan cuenta... Dios nos advierte de que no nos inmiscuyamos en curar los males del prójimo, ni dediquemos nuestro estudio a conocer la naturaleza de sus enfermedades, sino que reservemos una parte de nuestros cuidados y de nuestra aplicación para hurgar en los recovecos de nuestro corazón
Estad atentos a vosotros mismos y no encerréis en vuestro espíritu malos pensamientos... Somos frágiles y pecamos fácilmente por los pensamientos; por eso Dios, que ha formado nuestros corazones, conociendo que los movimientos de nuestra voluntad nos hacen caer en muchos desórdenes, nos ha recomendado conservar en una gran pureza la parte racional del alma, porque ella es la que gobierna y manda. Hay que conservar con más cuidado lo que está más inclinado al pecado. Los médicos hábiles, como conocen el temperamento de los cuerpos débiles, les prescriben remedios para fortalecerlos. Por eso, Dios nos ha dado más medios para fortalecer en nosotros la parte más débil
Dirigid los ojos a todos lados para que no os sorprendan
En cuanto sintáis sus primeras acometidas [las de la ira], contenedla, sometedla a la razón como se sujeta a un caballo con el bocado
Hay que sofocar la ira desde que nace