Debéis aplicaros en todo a conocer la situación y las enfermedades de vuestra alma. Pues muchos tienen enfermedades peligrosas y no se dan cuenta... Dios nos advierte de que no nos inmiscuyamos en curar los males del prójimo, ni dediquemos nuestro estudio a conocer la naturaleza de sus enfermedades, sino que reservemos una parte de nuestros cuidados y de nuestra aplicación para hurgar en los recovecos de nuestro corazón
Traducido del griego