Citas sobre impasibilidad — 108 citas

Sobre impasibilidad

Sin duda, el enemigo combate [a los cristianos], pero ellos permanecen junto a la divinidad, se han revestido de la fuerza y el sosiego de lo alto, y no se preocupan de la guerra

Macario de Egipto Macario de Egipto, Homilías, colección II, XVI, 14 (cf. 15)

Si nos preguntaran: ‘¿Cuál es el objeto de vuestro culto y de vuestra adoración?’, diríamos sin vacilar: ‘la caridad’, pues ‘nuestro Dios es la caridad’

Gregorio Nacianceno

Quienes hayan armonizado su vida con la purificación del bautismo, se encaminan hacia lo que constituye su ser profundo. Pues bien, a la pureza va estrechamente unida la impasibilidad

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Discurso catequético, 35

[La impasibilidad es] la flor de la praxis

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 81. Cf. Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, I, 77

El que se ha entregado a Dios... domina la ira, la envidia, la avaricia, el placer y todos los demás vicios; examina y medita sin cesar la forma de no dejar que su alma esté dominada por la pasiones vergonzosas, ni que su razón esté sometida a una insoportable tiranía, sino que su espíritu esté siempre por encima de todo esto

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Comparación del solitario y el rey, 1-2

Las cosas de la carne le son extrañas [al impasible]

Padres del desierto Cf. Apotegmas, serie alfabética, Macario, 20; Ibid., Am 166, 4; Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, prólogo, en PG 90, 260D; Nicetas Stéthatos, Centurias, I, 92

Así es la consumación de la verdadera castidad: ya no tiene que combatir contra los movimientos de la concupiscencia carnal, sino que los detesta con un horror total, y se conserva en una constante e inviolable pureza

Juan Casiano Juan Casiano, Conferencias, XII, 11. Cf. Basilio de Cesarea, Cartas, II

Lo mismo que las heridas que afectan al cuerpo, cuando están como descuidadas y desatendidas, no sienten el remedio que les aplican los médicos, pero una vez limpiadas sienten la acción del remedio por los rápidos progresos que éste les mueve a hacer hacia la curación, lo mismo el alma, mientras está descuidada y velada entera por la lepra de las pasiones, no puede sentir el temor de Dios, aun cuando se la amenace sin tregua con el terrible y poderoso tribunal de Dios. Pero, cuando ha empezado a purificarse mediante la intensidad de su oración, entonces, como un verdadero remedio de vida, siente el temor divino que la quema, como por la acción de los reproches, en un fuego de impasibilidad

Diádoco de Fótice Diádoco de Fótice, Cien Capítulos gnósticos, 17. Cf. Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 56

Hubo amigos de Dios que, tras el santo bautismo, no solo renunciaron a los actos de pasión, sino que quisieron vencer a las pasiones mismas y volverse impasibles..., con la intención de purificarse de ‘toda mancha de la carne y del espíritu’, como dice el apóstol (2 Cor 7, 1), y sabiendo que el alma se purifica mediante la observancia de los mandamientos, y que el espíritu, purificado también por decirlo así, recupera la vista y regresa a su estado natural

Doroteo de Gaza Doroteo de Gaza, Instrucciones espirituales, I, 11

[Es casto] aquel que posee permanentemente una perfecta insensibilidad a la vista de los seres sensibles y corporales, sea cual sea su diferente belleza o sexo

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XV, 3

Luchar en los padecimientos es el combate de la virtud, el precio de la victoria que, para los que dan pruebas de paciencia, acarrea la impasibilidad del alma

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Diez capítulos, 2-4; cf. Nicetas Stéthatos, Centurias, I, 25; 29

Es prueba de impasibilidad que el espíritu... permanezca en calma ante las visiones del sueño

Talasio el Libio Talasio, Centurias, I, 54

No es posible que un hombre continuamente afligido en el duelo sea perturbado por las pasiones. Vivir en duelo y llorar son el carisma mismo de los impasibles. Si las lágrimas no solo pueden llevar a la impasibilidad a quien vive momentáneamente en el duelo y llora, sino que también pueden purificar su inteligencia y liberarla del recuerdo de las pasiones, ¿qué diremos de aquellos que noche y día se entregan conscientemente a esta tarea?

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 2; 85

La humildad procura la celestial y angélica impasibilidad

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Catequesis, XX, 204-207

El espíritu impasible es el que ha dominado sus pasiones

Nicetas Stéthatos

Los impasibles conocen en la oración un gran silencio y un vacío extremo de representaciones y de pensamientos

Elías el Écdico Elías el Ecdico, Capítulos gnósticos, 76

[La impasibilidad no es] un estado pasivo del alma, que supone la muerte de su parte apasionada

Gregorio Palamas Gregorio Palamas, Triadas, II, 2, 21

[El hombre impasible] concibe pensamientos puros sobre todas las cosas

Macario de Egipto Macario de Egipto, Homilías, colección II, LIII, 15

[El alma,] si se libera de la agitación de las pasiones, vuelve a sí misma y se conoce en su verdadera naturaleza

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Sobre el alma y la resurrección, 73; Homilías sobre las bienaventuranzas, VI, 4

Las virtudes no hacen que cesen los asaltos de los demonios, pero nos conservan indemnes

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 77

Pues el verdadero rey es aquel que manda... sobre todas las pasiones, el que somete todo a las leyes de Dios, el que conserva libre su espíritu y no deja que la tiranía de las sensualidades dominen en su alma

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Comparación del solitario y el rey, 1-2

La impasibilidad no consiste en no ser atacado por los demonios, pues para ello, como dice el apóstol, deberíamos irnos de este mundo (1 Cor 5, 10), sino en permanecer inexpugnables cuando nos atacan

Diádoco de Fótice Diádoco de Fótice, Centurias, 98

[La impasibilidad permite al hombre estar] totalmente emancipado y liberado

Doroteo de Gaza Doroteo de Gaza, Instrucciones espirituales, I, 20

La regla y la característica de una castidad perfecta y muy pura es mantenerse casi en las mismas disposiciones frente a los cuerpos animados o inanimados, las criaturas racionales o las que están desprovistas de razón

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XV, 3

Este temor (de Dios) engendra... la impasibilidad, madre de la caridad

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, I, 81

La salud del alma es la impasibilidad

Talasio el Libio Talasio, Centurias, II, 2

La impasibilidad no es no sentir las pasiones, sino no acogerlas. Las pasiones se agotan bajo el número y la variedad de las virtudes manifiestas y ocultas que han adquirido los ascetas. No pueden sublevarse fácilmente contra el alma... Cuando llegan las pasiones, la reflexión se sustrae inmediatamente a su contacto por medio de una conciencia atenta que se halla en el corazón de la inteligencia. Entonces las pasiones la abandonan y no pueden hacerle nada, como dijo el bienaventurado Marcos. La inteligencia que, por la gracia de Dios, realiza las acciones de las virtudes y se ha acercado al conocimiento, no siente apenas lo que procede del mal y de la sinrazón del alma

Isaac de Nínive

[La impasibilidad vuelve a quienes la poseen] inaccesibles para los enemigos

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Tratados éticos, IV, 787-788

[Por la impasibilidad, Cristo] reina en todas las potencias de nuestra alma

Nicetas Stéthatos Nicetas Stéthatos, Centurias, II, 91

[Se trata de hacer que mueran las malas pasiones] y no las actividades del Espíritu, que se realizan por medio del cuerpo, ni las pasiones divinas y bienaventuradas, ni las potencias del alma que están destinadas por naturaleza a producir estas pasiones

Gregorio Palamas Gregorio Palamas, Triadas, II, 2, 19; 22; 24

Es una prueba de impasibilidad que el espíritu... mire los objetos con serenidad

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 64; Capítulos gnósticos, V, 64

Nada proporciona más habitualmente la paz como el poseer la virtud, que destierra de nuestro corazón las pasiones junto con las perturbaciones que ellas fomentan, y hace que el hombre deje de estar en guerra consigo mismo

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Comentario al salmo 4, 11

Dichoso en verdad aquel que ha logrado una insensibilidad perfecta ante cualquier cuerpo, cualquier tez y cualquier belleza

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XV, 3

En ausencia de los objetos, podemos no ser importunados por las pasiones y no tener más que una impasibilidad parcial. En cuanto los objetos aparecen, el espíritu se ve solicitado por las pasiones

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, IV, 53-54

La paz es la perfecta salud de la conciencia

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 58

El que ha muerto al mundo, pues esto es la cruz..., el que ha hecho morir sus miembros terrenos... hasta el punto de que ya no lo alcanza ninguna pasión ni ningún deseo malo, ¿cómo va a ser alcanzado por ninguna pasión ni ningún mal deseo, cómo va a recibir por nada del mundo una sensación apasionada, o a experimentar un impulso voluptuoso o, en fin, cómo se va a tambalear en su corazón?

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Tratados éticos, VI, 352-359

[Por la impasibilidad,] su voluntad [la de Cristo] se hace en nosotros como en el cielo

Nicetas Stéthatos Nicetas Stéthatos, Centurias, II, 91

Considero claramente demostrado el hecho de que los hombres impasibles tienen la parte apasionada de su alma siempre viva y actuando para bien y que no la dejan morir

Gregorio Palamas Gregorio Palamas, Triadas, II, 2, 19; 22; 24

Igual que un espejo permanece sin que lo manchen las imágenes que se contemplan en él, así también el alma impasible permanece sin que lo manchen las cosas que hay en la tierra

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 64; Capítulos gnósticos, V, 64

La madre de la perfecta impasibilidad es la humildad

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXI, 32

No imagines que posees la impasibilidad perfecta mientras el objeto no está aquí. Si, cuando aparece, permaneces sin conmoverte, primero por él y luego por su recuerdo, entonces sí que has alcanzado sus fronteras

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, IV, 53-54

Quienes aún están retenidos por una apetencia, por pequeña que sea, del mundo y sus asuntos, se hallan todavía a gran distancia de su puerto

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Tratados éticos, IV, 21-24

[La impasibilidad] devuelve a las potencias del alma su movimiento natural

Nicetas Stéthatos Nicetas Stéthatos, Centurias, I, 89. Cf. Evagrio Póntico, Tratado práctico, 87; Capítulos gnósticos, IV, 73

La impasibilidad no consiste en hacer morir la parte apasionada, sino en traerla del mal al bien, en dirigirla en su misma constitución hacia las cosas divinas tras apartarla completamente del mal y volverla hacia el bien. Para nosotros, el hombre impasible es aquel que ya no posee ningún mal hábito y es rico en buenos hábitos; el que está calificado por sus virtudes, como la gente apasionada lo está por sus malos placeres; el que ha sometido sus apetitos irascible y concupiscible, que constituyen juntos la parte apasionada del alma, a las facultades de conocimiento, de juicio y de raciocinio de esta misma alma, igual que la gente apasionada somete su razón a las pasiones. Pues lo que engendra las pasiones abominables es el mal uso de las potencias del alma... Pero si nos servimos convenientemente de ellas..., practicaremos las virtudes correspondientes con ayuda de la parte apasionada del alma, que actuará en conformidad con la meta que Dios le propuso al crearla; con el elemento concupiscible abrazaremos la caridad; con el elemento irascible asumiremos la paciencia. El hombre impasible, por tanto, no será el que haya hecho morir la parte apasionada de su alma (pues entonces no habría en él impulso ni acción para adquirir un estado divino, ni relaciones con Dios, ni disposiciones divinas del espíritu), sino aquel que la haya sometido, a fin de que, por obediencia al espíritu, que por naturaleza posee la preeminencia, se dirija, como conviene, a Dios y tienda hacia Dios

Gregorio Palamas Gregorio Palamas, Triadas, II, 2, 19; 22; 24

El alma que posee la impasibilidad no es la que no experimenta ninguna pasión ante los objetos, sino la que permanece imperturbable también ante su recuerdo

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 67

[Al impasible] los artificios de los demonios ya no le resultan más que un juego irrisorio

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXIX, 1; 9

La fuerza de los demonios disminuye cuando la práctica de los mandamientos debilita en nosotros las pasiones; es destruida cuando, finalmente, por efecto de la impasibilidad, estas pasiones han desaparecido del alma, pues ya no encuentran en ella unas complicidades que servían de base a sus ataques. Y este es sin duda el sentido del versículo: ‘Perderán su fuerza, y perecerán ante tu faz’ (Sal 9,4)

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 57

Una cosa es la inercia de los miembros del cuerpo y de las pasiones del alma, y otra cosa es la adquisición de las virtudes

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Tratados éticos, IV, 67-69; cf. también Capítulos teológicos, gnósticos y prácticos, I, 87; 94. La extensa explicación en Tratados éticos, IV, 71-138

[La impasibilidad es] el estado apacible del espíritu

Nicetas Stéthatos Nicetas Stéthatos, Centurias, I, 89

Un espíritu atado a las pasiones no puede pretender la unión divina. Mientras el espíritu reza con esta clase de disposición, no obtiene misericordia

Gregorio Palamas Gregorio Palamas, Tres capítulos sobre la oración y la pureza del corazón, 1; 3

Las pruebas de la impasibilidad las reconocemos de día en los pensamientos y de noche en los sueños

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 56

Considero que la señal de la santa impasibilidad es poder decir: ‘Cuando el maligno se aleja de mi, no lo noto (Sal 100, 4); no sé cómo ha llegado, ni por qué, ni cómo se ha marchado; sino que soy completamente insensible a todo esto, pues estoy unido enteramente a Dios, y siempre lo estaré’

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXIX, 1; 9

La impasibilidad es un estado de paz en el cual el alma ya no se entrega al mal sino con dificultad

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, 1,36. Cf. Evagrio Póntico, Tratado práctico, 62

[El impasible es] aquel que ha recibido de Dios el disfrute de la libertad del Espíritu

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Tratados éticos, IV, 230-232 (cf. 200-203)

[La impasibilidad] somete y apacigua lo que estaba dividido

Nicetas Stéthatos Nicetas Stéthatos, Centurias, II, 91

[El impasible ha] elevado su espíritu por encima de las criaturas

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 66

[El impasible es] un rey en [su] corazón

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, VII, 43

No imagines que posees la perfecta impasibilidad mientras el objeto no está aquí. Cuando aparece, si sigues sin conmoverte, primero por él y a continuación por su recuerdo, entonces has alcanzado sus fronteras

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, IV, 54

Las virtudes purifican el alma

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 85

Las virtudes son el ornamento de la impasibilidad

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXIX, 1; XXIX, 8; XXIX, 12

Toda la lucha que el monje lleva a cabo contra los demonios tiene por objetivo separar las pasiones de las representaciones; si no, sería imposible permanecer impasible a la vista de las cosas

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, III, 41; 43; cf. I, 91

La sensibilidad espiritual es la impasibilidad del alma racional producida por la gracia de Dios

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Capítulos gnósticos, 1, 37

El alma posee la impasibilidad cuando las virtudes se han convertido para ella en una segunda naturaleza

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXIX, 1; XXIX, 8; XXIX, 12

Una representación apasionada es un pensamiento compuesto por una representación y una pasión. Separemos pasión y representación, y no quedará más que el simple pensamiento

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, III, 41; 43; cf. I, 91

La impasibilidad es la salud del alma

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 56 (cf. 55)

La impasibilidad no ha alcanzado su perfección si descuidamos una sola virtud, cualquiera que sea

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXIX, 1; XXIX, 8; XXIX, 12

[La impasibilidad en su más alto nivel se caracteriza por] la completa purificación de la propia representación simple

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, 55, en PG 90, 544C

El alma perfecta es aquella cuya potencia de pasión actúa de modo natural

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Capítulos gnósticos, III, 16

Hay quien es impasible, y hay quien posee una impasibilidad mayor aún. El primero detesta el mal, pero el otro posee un insondable tesoro de virtudes

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXIX, 5

[La impasibilidad en su más alto nivel se caracteriza por el] rechazo total de todas las representaciones sensibles que atraviesan la reflexión

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, 55, en PG 90, 544C

[La impasibilidad es] el estado tranquilo del alma racional

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Reflexiones, ed. Muyldermans, 38

[El impasible está separado del mundo para estar] plenamente unido a Dios

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXIX, 9

Cuando durante la oración no viene nunca a perturbar tu mente ningún recuerdo del mundo, entonces ya no estás fuera del ámbito de la impasibilidad

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, I, 88 (cf. III, 95); IV, 42

Igual que el enfermo recupera la salud, así el alma recupera su reposo

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Comentario al salmo 114, 7

Aquel a quien se le otorga tal estado, aunque aún en la carne, se convierte en la morada de Dios, y Dios gobierna todas sus palabras, sus obras y sus pensamientos

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXIX, 10

Cuando en el momento de la oración tengas siempre el espíritu sin materia y sin forma, entonces has logrado la plena medida de la impasibilidad

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, I, 88 (cf. III, 95); IV, 42

El espíritu divaga cuando está apasionado, pues se afana por satisfacer toda clase de deseos; mas cuando se vuelve impasible cesa en su extravío

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Capítulos gnósticos, I, 35

Por la impasibilidad, yo no oigo más que el cielo del espíritu establecido en mi corazón

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXIX, 1

El duro esfuerzo de la virtud obtiene como recompensa la impasibilidad

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 34

La caridad es hija de la impasibilidad

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 81 (cf. prólogo, 8)

De la divina impasibilidad, imitadora de Dios (título del Grado XXIX de la Escala)

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXIX

Las virtudes separan al hombre de las pasiones

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, III, 44

Por la impasibilidad habéis adquirido todos la caridad

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Cartas, 61 (cf. Tratado para el monje Eulogio, 23)

La pureza perfecta es el fundamento de la teología

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXX, 21

[Cuando alcanza la impasibilidad,] el alma toma conciencia de su buena salud

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, I, 89

El espíritu que se ha despojado de las pasiones y ve las intelecciones de los seres, no recibe verdaderamente los simulacros que (llegan) por los sentidos; es como si su conocimiento creara otro mundo

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Capítulos gnósticos, V, 12

La caridad y la impasibilidad... no se distinguen más que en el nombre

Juan Clímaco

El espíritu actúa según la naturaleza cuando mantiene sometidas a las pasiones

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, IV, 45; III, 35; 98

[La contemplación natural es] la impasibilidad del alma acompañada del conocimiento verdadero de los seres

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 2

[El alma] actúa conforme a su naturaleza cuando sus potencias de pasión, [a saber] la irascible y la concupiscible, permanecen en paz frente a los objetos y sus representaciones

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, IV, 45; III, 35; 98

No por haber alcanzado la impasibilidad rezaremos verdaderamente, pues podemos quedarnos en los pensamientos simples y distraernos en meditarlos y, por lo tanto, estar lejos de Dios

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado de la oración, 55. Sobre la distinción de pensamientos apasionados y pensamientos simples, cf. Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 84; III, 43

El alma es perfecta cuando su potencia de pasión se ha vuelto por completo hacia Dios

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, III, 98; Calixto e Ignacio Xanthopouloi, Centuria, 66

[La impasibilidad es] un estado de paz

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, I, 36; 44 (cf. II, 87)

[El impasible] en el fondo de su alma mantiene las pasiones en completa calma

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 98

[El impasible] conserva la paz frente a las representaciones impuras

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 87

[El impasible con su espíritu] ha amarrado su alma a la inmóvil libertad divina

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Comentario al Padrenuestro, en PG 90, 888A; Cuestiones a Talasio, en PG 90, 260C

[El impasible] a partir de ese momento pertenece por entero al Bien estable, permanente y siempre igual a sí mismo por naturaleza

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Comentario al Padrenuestro, en PG 90, 888A; Cuestiones a Talasio, en PG 90, 260C

[El impasible] con este Bien permanece totalmente inmutable

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Comentario al Padrenuestro, en PG 90, 888A; Cuestiones a Talasio, en PG 90, 260C

La impasibilidad produce el amor perfecto

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, IV, 91 (cf. 1, 2); II, 30 (cf. IV, 42; 92)

Quien ha llegado a la cima de la impasibilidad posee la caridad perfecta

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, IV, 91 (cf. 1, 2); II, 30 (cf. IV, 42; 92)

El camino del conocimiento es la impasibilidad... Sin ella, nunca veremos al Señor

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, IV, 58 (cf. I, 85; 86)

El duro trabajo de la virtud recibe como recompensa la impasibilidad y el conocimiento

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 34

Muchos han hablado de la caridad, y abundantemente. Pero, si tú la buscas, no la encontrarás más que en los discípulos de Cristo, los únicos que tienen por maestro de caridad a la Caridad verdadera, de la que se ha dicho: ‘Aunque tuviera el don de profecía, y contemplara todos los misterios y poseyera todo conocimiento, si no tengo caridad, no soy nada’ (1 Cor 13, 2)

Máximo el Confesor

La caridad nace de la impasibilidad

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, I, 2 (cf II, 30; IV, 91). Cf. asimismo Nicetas Stéthatos, Centurias, II, 1

[La impasibilidad suprime la barrera que detenía] la moción del espíritu a través de los sentidos hacia los inteligibles

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Ambigua a Juan, 10, en PG 91, 1112AB

[Quienes han alcanzado la contemplación natural han] rechazado por completo la sensación con los sensibles en cuanto a la relación actual existente en las disposiciones [es decir, en cuanto a las pasiones]

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Ambigua a Juan, 10, en PG 91, 1193D

[El que busca impasiblemente conoce] el verdadero significado de los seres

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, 48; Centurias sobre la caridad, I, 92

[El espiritual avisado, una vez que está] libre de toda pasión, se lanza por el camino hacia la contemplación de los seres y, más allá, hacia el conocimiento de la Santa Trinidad

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, I, 86