Juan Clímaco — 25 citas

Volver

JuanClímaco

Patrísticac. 579 – c. 649
Muerte Monte Sinaí, monasterio de Santa Catalina (actual gobernación del Sinaí del Sur, Egipto)
Tradición Monje del Sinaí
Mapa Monte Sinaí, donde murió

Monje y luego higúmeno del monasterio del Sinaí en los siglos VI-VII, autor de 'La escala del paraíso' (Klimax), tratado en treinta peldaños sobre las virtudes y los vicios. Es el manual clásico de la ascesis oriental, leído íntegramente en los monasterios durante la Cuaresma y fuente capital para la terapéutica de las pasiones.

Su origen se desconoce: la tradición lo hace sirio o palestino y la crítica moderna sugiere la región de Gaza; también se discuten sus fechas (c. 579-649 o c. 525-606).

Sobre oración · 25 citas

[El que reza debe tomar como modelo] el modo como los enfermos que van a ser amputados o cauterizados imploran al cirujano

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXVIII, 8

[Dice la oración:] Venid a mí... y hallaréis la curación de vuestras heridas

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXVIII, 2

[La oración es] un remedio soberano para los pecados más grandes

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXVIII, 2

La inestabilidad y la inconstancia son unas de las propiedades de la mente humana. Pero Dios puede fortalecer y hacer constantes las cosas más inconstantes. Si no dejas jamás de luchar para detener la movilidad de tu espíritu, Aquel que pone límites a las olas del mar, vendrá a ponérselos a [las] agitaciones de tu alma, y les dirá durante la oración: 'Os permito que llegarais hasta aquí, pero no más lejos' (Job 38, 11). Al hombre le es imposible encadenar la mente, pero, allí donde está el Creador de la mente, todas las cosas le están sometidas a Él

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXVIII, 17

Flagela a tus enemigos con el nombre de Jesús, pues no hay arma más poderosa en el cielo y en la tierra. Cuando te hayas curado de esta enfermedad, glorifica a Aquel que te ha librado

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XX, 7

La fuerza del hesicasta se da en la abundancia de su oración

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXVII, 105

Quien reza de corazón se mantendrá inmóvil como una columna, y ningún demonio se burlará de él

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XVIII, 3

[La oración es] la unión del alma con Dios

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXVIII, 1

[La oración es] reina de todas las virtudes

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXVIII, 7

La oración te hará conocer el don de tu alma. Los teólogos, en efecto, llaman a la oración el espe[jo del] monje

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXVIII, 1; 37

Flagela a tus enemigos con el Nombre de Jesús, pues no hay arma más poderosa en el cielo ni en la tierra

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XX, 7. Cf. Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 152; 174

Haz que entren en ti, junto con el aire que respiras, las palabras del que dijo: ‘El que persevere hasta el final se salvará’ (Mt 10, 22)

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, IV, 122; XXVII, 62

que el recuerdo de Dios sea lo mismo que tu aliento

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, IV, 122; XXVII, 62

Cuando reces, procura no hablar mucho, no sea que tu mente se distraiga buscando las palabras. Una sola palabra del publicano apaciguó a Dios y un solo grito de fe salvó al ladrón. La locuacidad en la oración suele dispersar el espíritu y llenarlo de imágenes, mientras que la monología normalmente lo lleva al recogimiento

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXVIII, 10; XXVIII, 22

Un gran artífice de la oración sublime y perfecta dijo: 'Prefiero decir cinco palabras con mi mente' (1 Cor 14, 19)

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXVIII, 10; XXVIII, 22

[El método psico-físico permite] circunscribir lo incorpóreo en [la] morada corporal

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXVII, 7

[La oración de Jesús permite] rechazar mediante una sola palabra los pensamientos en el mismo momento en que se presentan

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXVIII, 19. Cf. Filoteo el Sinaíta, Cuarenta capítulos népticos, 2

Flagela a tus enemigos con el Nombre de Jesús, pues no hay arma más poderosa en el cielo y en la tierra

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XX, 7

Quien ha recibido al Consolador, implora su ayuda contra mí [la gastrimargía]; y Él, invocado así, no me permite actuar de forma apasionada

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XIV, 38

Quienes aún no han logrado la verdadera oración del corazón encontrarán ayuda en el esfuerzo doloroso de la oración corporal; quiero decir: extender las manos, golpearse el pecho, levantar al cielo una mirada límpida, gemir profundamente, hacer metanías sin descanso

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XV, 81

La mansedumbre consiste en que, cuando el prójimo nos atormenta, roguemos por él sin que nos afecte (su comportamiento) y sinceramente

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, VIII, 3 (encontramos una definición casi idéntica en XXIV, 2: «La mansedumbre es un estado inmutable del espíritu (νούς), que permanece siempre el mismo tanto en los honores como en las humillaciones»); XXIV, 3; VIII, 17

Flagela a tus enemigos con el nombre de Jesús, pues no existe arma más poderosa ni en el cielo ni en la tierra. Cuando te cures de esta enfermedad [del temor], glorifica a Aquel que te ha liberado. Si le das gracias, Él te protegerá siempre

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XX, 7

El tiempo y la práctica de la oración revelan el amor del monje a Dios

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXVIII, 36; XVIII, 8

A la manera como el crisol prueba el oro así la práctica de la oración es la prueba del celo del amor de los monjes a Dios

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXVIII, 36; XVIII, 8

[La perfección de la oración es] el arrobamiento en el Señor

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XXVIII, 19