Cuando reces, procura no hablar mucho, no sea que tu mente se distraiga buscando las palabras. Una sola palabra del publicano apaciguó a Dios y un solo grito de fe salvó al ladrón. La locuacidad en la oración suele dispersar el espíritu y llenarlo de imágenes, mientras que la monología normalmente lo lleva al recogimiento
Traducido del griego