El Señor no muestra a nadie el camino de la perfección si, teniendo junto a él de quién aprender, desprecia la doctrina de los Ancianos y su regla de vida, sin hacer caso de estas palabras, que sin embargo deberían observarse celosamente: ‘Pregunta a tu padre y él te lo enseñará; a tus Ancianos, y ellos te lo dirán’ (Dt 32, 7)
Traducido del latín