La gloria es un nombre y nada más que un nombre... ¿Quién es, entonces, el hombre insensato que se apegara a nombres sin realidad, a fantasmas de los que tendría que huir?... Por eso gime el profeta, al ver tanta sinrazón en nuestra vida. Igual que un hombre, viendo a uno que huye de la luz y busca las tinieblas, le diría: ‘¿Por qué haces esta locura?’, así el profeta nos pregunta: ‘¿Por qué amáis la vanidad y buscáis la mentira?’
Traducido del griego