Citas sobre espíritu — 31 citas

Sobre espíritu

[La templanza es un] fruto del Espíritu

Pablo Apóstol Gal 5, 22

Dice el apóstol: ‘Hablamos de sabiduría entre los perfectos’(1 Cor 2, 6). Con el término ‘perfectos’ designa a aquellos que han recibido el Espíritu de Dios... A esos los llama también el Apóstol ‘espirituales’; son espirituales porque participan del Espíritu... Cuando el Espíritu, al mezclarse con el alma, se une a la obra modelada, gracias a esta efusión del Espíritu se realiza el hombre espiritual y perfecto, y este es el que ha sido hecho a imagen y semejanza de Dios.

Ireneo de Lyon Ireneo de Lyon, Contra las herejías, V, 6, 1

El hombre verdadero que hay en nosotros es el hombre espiritual

Clemente de Alejandría Clemente de Alejandría. Stromata. II. IX. 42. 1

El Padre ha creado todo por el Verbo en el Espíritu, pues allí donde está el Verbo, también está el Espíritu, y lo que el Padre produce recibe su existencia por el Verbo en el Espíritu

Atanasio de Alejandría Atanasio de Alejandría, Cartas a Serapión, III, 5

[El hombre ha sido creado] a imagen del Espíritu

Macario de Egipto Macario de Egipto, Homilías, colección III, XXVI, 7, 2; cf. Hornillas, colección II, XLVI, 5-6. Ireneo de Lyon, Contra las herejías, V, 6, 1: Dios «ha depositado en el hombre las exigencias de la virtud, el juicio, la ciencia, la razón, la fe, el amor y todos los demás dones que son imágenes del Espíritu»

Igual que el poder de ver se halla en el ojo sano, así también la energía del Espíritu se encuentra en el alma purificada

Basilio de Cesarea Basilio de Cesarea, Sobre el Espíritu Santo, XXVI, 61

La sabiduría y el conocimiento son dones de un único y mismo Espíritu

Diádoco de Fótice Diádoco de Fótice, Cien Capítulos gnósticos, 9

Quien ha recibido al Consolador, implora su ayuda contra mí [la gastrimargía]; y Él, invocado así, no me permite actuar de forma apasionada

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, XIV, 38

Cada uno de nosotros posee la fuerza manifiesta del Espíritu en proporción con la fe que hay en él. De este modo, cada uno es el intendente de su propia gracia

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, 54, en PG 90, 516D

Cuando el alma es conducida por la energía del Espíritu hacia las cosas divinas, los sentidos y sus energías propias nos son inútiles, igual que nos son inútiles las potencias del alma espiritual cuando, por la unión incomprensible, se hace igual a la Divinidad y se halla iluminada en sus movimientos por el rayo de la luz más elevada

Isaac de Nínive Isaac de Nínive. Discursos ascéticos, 32

[La vigilancia es] el lugar del espíritu

Filoteo el Sinaíta Filoteo el Sinaíta, Cuarenta capítulos népticos, 19

Cuando Él (el Espíritu Santo) viene, expulsa toda enfermedad y toda debilidad de nuestra alma. Por eso se le llama salud, ya que nos concede la salud del alma

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Tratados éticos, VII, 359-351

Pues, si se ha detenido toda su actividad intelectual, ¿cómo... podrían ver a Dios si no es por la fuerza del Espíritu?

Gregorio Palamas Ibid., 18

Dios nos las ha revelado por medio del Espíritu. Pues el Espíritu lo sondea todo, hasta las profundidades de Dios

Pablo Apóstol 1 Cor 2, 9-10

Cuando, por el contrario, al alma le falta el Espíritu, ese hombre, al permanecer psíquico y carnal, será imperfecto, y poseerá la imagen de Dios en la obra modelada, pero no habrá recibido la semejanza por medio del Espíritu... Pues la carne modelada por sí sola no es el hombre perfecto; no es más que el cuerpo del hombre y, por tanto, una parte del hombre.

Ireneo de Lyon Ireneo de Lyon, Contra las herejías, V, 6, 1

[Si el alma] no colabora con la gracia del Espíritu que habita en ella, entonces es despojada vergonzosa e ignominiosamente de su dignidad y privada de la vida, puesto que ella se ha vuelto... no apta para la comunión con el rey celestial

Macario de Egipto Macario de Egipto, Homilías, colección II, XXXVII, 10; XV, 5

Las facultades que buscan y sondean las cosas divinas las ha recibido la naturaleza de los hombres en depósito del Creador, fundamentalmente en su paso al ser. Pero las revelaciones de lo divino las lleva a cabo la potencia del Espíritu Santísimo cuando viene a habitar en nosotros

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, 59, en PG 90, 604BC

El conocimiento [de los] misterios pertenece a aquellos cuyo espíritu está iluminado en todo momento por el Espíritu Santo a causa de la pureza de su alma

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Tratados éticos, IX, 68-70 (cf. 59-68)

El hombre no ve ni por medio de la inteligencia (νούς), ni por el cuerpo, sino por el Espíritu

Gregorio Palamas Gregorio Palamas, Triadas, I, 3, 21; 52

¿Quién entre los hombres conoce las cosas del hombre si no es el espíritu del hombre que está en él? De la misma manera, nadie conoce las cosas de Dios si no es el Espíritu de Dios. Pues bien, nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios

Pablo Apóstol 1 Cor 2, 12

Son perfectos quienes poseen el Espíritu de Dios que permanece siempre con ellos y, al mismo tiempo, se mantienen irreprochables en lo referente a sus almas y a sus cuerpos, es decir, conservan la fe en Dios y observan la justicia para con el prójimo

Ireneo de Lyon Ireneo de Lyon, Contra las herejías, V, 6, 1

¿Qué significan estas palabras: ‘No apaguéis el Espíritu’ (1Tes 5, 19)? Este último es inextinguible y luminoso; eres tú quien se ha apagado con respecto al Espíritu cuando tu voluntad es negligente y cuando no estás de acuerdo con Él

Macario de Egipto Macario de Egipto, Homilías, colección II, XXVII, 9

[El Espíritu] no conoce para sí mismo, pues Él es Dios y está más allá de todo conocimiento[, sino para nosotros]

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, 59, en PG 90, 608B

Es evidente que esta iluminación sobrepasa... todo conocimiento, aunque la llamemos ‘conocimiento’ (γνώσις) e ‘intelección’ (νόησις), porque es el Espíritu quien se la proporciona a la inteligencia (νούς)

Gregorio Palamas Gregorio Palamas, Triadas, I, 3, 21; 52

Tres cosas constituyen al hombre perfecto: la carne, el alma y el Espíritu

Ireneo de Lyon Ireneo de Lyon, Contra las herejías, V, 6, 1

Los santos ven en el Espíritu

Gregorio Palamas Gregorio Palamas, Contra Akindinos, IV, 16

Los que temen a Dios, los que creen en el advenimiento de su Hijo y, por la fe, permiten que more en su corazón el Espíritu de Dios, ésos serán llamados con justicia hombres ‘puros’, ‘espirituales’ y ‘que viven para Dios’, porque poseen el Espíritu del Padre, que purifica al hombre y lo eleva a la vida de Dios

Ireneo de Lyon Ireneo de Lyon, Contra las herejías, V, 6, 1

[Quienes han alcanzado estas alturas] adquieren el Espíritu incomprensible y, por Él, ven, oyen y entienden

Gregorio Palamas Gregorio Palamas, Triadas, I, 3, 18 (cf. 17)

Sin el Espíritu de Dios la carne está muerta y es incapaz de heredar el Reino de Dios... Pero allí donde está el Espíritu del Padre, está el hombre vivo; la carne, poseída en herencia por el Espíritu, olvida lo que ella es, para adquirir la cualidad del Espíritu y llegar a ser conforme al Verbo de Dios

Ireneo de Lyon Ireneo de Lyon. Contra las herejías, V, 6, 1; V, 8, 2; V, 9, 1; V, 9, 2; V, 9, 3

[Los santos son] transformados por la fuerza del Espíritu; reciben un poder que antes no poseían; se convierten en Espíritu y ven en el Espíritu

Gregorio Palamas Gregorio Palamas, Contra Akindynos, IV, 16. Cf. Simeón el Nuevo Teólogo, Capítulos teológicos, gnósticos y prácticos, II, 3

[El alma,] sirviéndose de la oración como de una cerradura, penetra por ella en los misterios que el ojo no ha visto..., manifestados únicamente por el Espíritu a quienes son dignos de ello

Gregorio Palamas Gregorio Palamas, Triadas, I, 1, 20