Quien ha recibido al Consolador, implora su ayuda contra mí [la gastrimargía]; y Él, invocado así, no me permite actuar de forma apasionada
Cuando el alma es conducida por la energía del Espíritu hacia las cosas divinas, los sentidos y sus energías propias nos son inútiles, igual que nos son inútiles las potencias del alma espiritual cuando, por la unión incomprensible, se hace igual a la Divinidad y se halla iluminada en sus movimientos por el rayo de la luz más elevada
[El alma,] sirviéndose de la oración como de una cerradura, penetra por ella en los misterios que el ojo no ha visto..., manifestados únicamente por el Espíritu a quienes son dignos de ello