A menudo la presencia saludable de la compunción se manifiesta por una alegría inefable y por arrebatos; la misma inmensidad de la alegría la vuelven intolerable hasta tal punto que estalla en grandes gritos que llevan hasta la celda vecina la noticia de nuestra felicidad y nuestra embriaguez
De la aflicción (πένθος) que produce alegría
Cuando considero la naturaleza de la compunción, me lleno de asombro: ¿cómo lo que llamamos aflicción y tristeza puede contener oculta en su seno tanta dicha y alegría?