Citas sobre alegría — 25 citas

Sobre alegría

Regocijaos sin cesar con alegría

Pablo Apóstol Flp 4,4

Si formamos todos una misma Iglesia, si tenemos todos una sola alma y un solo corazón, ¿qué sacerdote no se congratulará de las alabanzas tributadas a un colega suyo, como si se tratara de las suyas propias? ¿O qué hermano no se alegrará siempre de las alegrías de sus otros hermanos?

Cipriano de Cartago De las cartas de san Cipriano, obispo y mártir

El hombre interior, el corazón..., una vez desembarazado de la herrumbre que manchaba su belleza, recuperará su imagen primera. De este modo el hombre, al mirarse, verá en él a Aquel que busca. Esta es la alegría suprema que llena su corazón purificado: contempla su propia pureza y descubre en la imagen al Modelo. Cuando miramos al sol en un espejo, aun sin levantar los ojos al cielo, vemos el sol en el resplandor del espejo lo mismo que si miráramos al propio disco solar. No podéis contemplar la luz en sí misma, pero, si recuperáis la gracia de la imagen depositada en vosotros desde el principio, poseeréis en vosotros el objeto de vuestros deseos

Gregorio de Nisa Gregorio de Nisa, Sobre el alma y la resurrección, 73; Homilías sobre las bienaventuranzas, VI, 4

Que nadie tema a la muerte, porque la muerte del Salvador nos ha hecho libres.

Juan Crisóstomo Homilía pascual

A menudo la presencia saludable de la compunción se manifiesta por una alegría inefable y por arrebatos; la misma inmensidad de la alegría la vuelven intolerable hasta tal punto que estalla en grandes gritos que llevan hasta la celda vecina la noticia de nuestra felicidad y nuestra embriaguez

Juan Casiano Juan Casiano, Conferencias, IX, 27 (cf. 28)

La lamentación por los pecados comporta una tristeza muy suave y una amargura parecida a la miel, porque está sazonada con una esperanza buena y excelente. Por eso nutre el cuerpo y hace brillar de alegría el fondo del alma

Nilo de Ancira Nilo, Cartas, I, 220, en PG 79, 164

Tengamos, pues, por suprema y perpetua alegría primero el temor de Dios; y luego la caridad, que cumple la ley de la perfección en Cristo

Diádoco de Fótice Diádoco de Fótice, Cien Capítulos gnósticos, 16 (cf. 17)

La tristeza según Dios es alegría

Isaías de Escete Abba Isaías, Asceticón, XVI, 42

De la aflicción (πένθος) que produce alegría

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, VII

Mira el sol. Contempla la luna y las estrellas. Admira la belleza del verdor de la tierra.

Hildegarda de Bingen Atribuida

Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana la madre tierra, que nos sustenta y gobierna, y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba.

Francisco de Asís Cántico de las criaturas

Todo el camino hacia el cielo es cielo, porque él dijo «yo soy el camino».

Catalina de Siena Atribuida

Para mí, la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada hacia el cielo, un grito de gratitud y de amor tanto en medio de la prueba como en medio de la alegría.

Teresa de Lisieux Historia de un alma, manuscrito C

[La limosna] no es el don, es la diligencia y la alegría de dar

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Homilías sobre la limosna, IV; Homilías sobre la Epístola a los filipenses, I, 4; Homilías sobre el Génesis, LV, 4

Cuando considero la naturaleza de la compunción, me lleno de asombro: ¿cómo lo que llamamos aflicción y tristeza puede contener oculta en su seno tanta dicha y alegría?

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, VII, 41; 54

Bienaventurado aquel religioso que no encuentra placer y alegría sino en las santísimas palabras y obras del Señor.

Francisco de Asís Admoniciones, 20

Si sois lo que debéis ser, pondréis fuego en toda Italia.

Catalina de Siena Cartas, 368

[La alegría de dar es] la alegría de la caridad que se derrama

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Homilías sobre la limosna, IV; Homilías sobre la Epístola a los filipenses, I, 4; Homilías sobre el Génesis, LV, 4

El que se aventura en una continua aflicción según Dios, pasa cada día de su vida en una fiesta espiritual

Juan Clímaco Juan Clímaco, Escala, VII, 41; 54

La tristeza que tiene el pecado por motivo... nos procura una gran alegría

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Homilías sobre las estatuas, XVIII, 3; cf. Homilías sobre los santos mártires, 3; Homilías sobre la Epístola a los filipenses, XIV, 1. Cf. Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, 58

La tristeza según Dios no produce más que placer y júbilo. Lo saben muy bien las almas que rezan con dolor y derraman lágrimas de penitencia. ¡De qué alegrías no se inundan!

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Homilías sobre las estatuas, XVIII, 3

[La alegría,] lejos de ser contraria a las lágrimas, se engendra en su fuente pura y fecunda. Llorar nuestras verdaderas miserias y confesarlas es crearnos alegría y felicidad

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Homilías sobre las estatuas, XVIII, 3; cf. Homilías sobre los santos mártires, 3; Homilías sobre la Epístola a los filipenses, XIV, 1. Cf. Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, 58

Es posible estar en duelo por los propios pecados y alegre por causa de Cristo

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Homilías sobre la Epístola a los filipenses, XIV, 1

El que teme a Dios... goza de una verdadera y sólida felicidad

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Catequesis bautismales, II, 1; Comentario al salmo 127, 1; Comentario al salmo 111, 1

En el temor de Dios consiste la verdadera felicidad

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Catequesis bautismales, II, 1; Comentario al salmo 127, 1; Comentario al salmo 111, 1