El monje adquirirá esta caridad gracias a esa oración
La caridad es asiduidad junto a Dios en una acción de gracias perpetua
El tiempo y la práctica de la oración revelan el amor del monje a Dios
Todas las virtudes ayudan al espíritu al amor por Dios, pero más que las demás, la oración pura
Rezamos para adquirir el amor de Dios. Porque en la oración hallamos los motivos para amar a Dios
De ella [la oración] procede, en quienes son considerados dignos... la unión de sus disposiciones interiores con el Señor en una caridad inefable
A la manera como el crisol prueba el oro así la práctica de la oración es la prueba del celo del amor de los monjes a Dios
El que ama sinceramente a Dios ora también absolutamente sin distracción, y el que ora sin ninguna distracción ama también sinceramente a Dios
De la oración pura nace el amor a Dios
[Que] el hombre pida constantemente al Señor engendrarlo [el amor] en su corazón, haciéndole crecer y progresar cada día por la gracia en el continuo e incesante recuerdo de Dios
[Si el hombre] no persevera en la oración, conversando con Dios y pasando por todas las formas sucesivas de oración... no sentirá el amor
El amor de Dios procede por tanto de la relación que se mantiene con él [en la oración]