[Los santos] se liberan de todo amor del mundo y rompen todo lazo terrestre para ser capaces de no poseer constantemente más que ese solo deseo en su corazón y no mezclar con él cualquier otra cosa
Que el amor carnal nos sirva de modelo para nuestro deseo de Dios
Pasión de amor censurable es aquella que ocupa el espíritu en las realidades materiales; pasión de amor loable, la que lo entrega a las realidades divinas. Pues, de ordinario, cuando se detiene en un objeto el espíritu está cómodo y allí donde él está cómodo convergen su deseo y su amor; ya sea sobre las realidades divinas y espirituales que le son propias, ya sea sobre las realidades y las pasiones carnales
Nadie puede mantener juntos el amor de Dios y el deseo del mundo
El alma iluminada por el Espíritu... y que ve así por el espíritu la belleza deseada, única e inexpresable, está herida por el amor divino... Entonces adquiere un amor ilimitado e inagotable por el Señor a quien desea
[Si el espíritu se ejercita largamente en abstenerse de los placeres y ocuparse de lo divino,] al final todo su deseo se tornará hacia lo divino
Era necesario que la razón, en lugar de ignorarla, se orientase hacia Dios por la búsqueda exclusiva del conocimiento; que la concupiscible, por la de la filautía, dirigiera su deseo solo hacia Dios, que la irascible, vacía de tiranía, emprenda el combatir por Dios solo y que fuera creada la divina y bienaventurada caridad que se forma de ellos y por el que ellos son