[Amando a Dios] nos convertimos de alguna manera en aquello que él es
La caridad, es, pues, un gran bien, el primero de los bienes, el bien supremo; ella, que tiende a hacer aparecer a un hombre como el creador de los hombres por la exacta semejanza en el bien con Dios, en la medida en que esto es posible para un ser humano
Nada hay en realidad más deiforme que la caridad..., nada que eleve más a los hombres a la deificación
Ella [la caridad] une a Dios y hace que el que ama se asemeje a Dios
[La caridad perfecciona la naturaleza humana hasta hacerla] aparecer en unidad e identidad con la naturaleza divina en la gracia
De ellas y por ellas [las virtudes] se forma la gracia de la caridad que conduce, deificada, hacia Dios al hombre que él ha creado
Me parece ser una sola y misma cosa alabaros, a Vos y a la virtud, y alabar a Dios que os concede el esplendor de la virtud que, por gracia, os deifica en Dios, haciendo desaparecer las marcas propias del hombre, a la vez que ella en vosotros hace a Dios hombre por condescendencia, dándoos asumir, en cuanto le es posible al hombre, las propiedades divinas