La multitud de los que habían creído tenían un solo corazón y una sola alma. Nadie decía que sus bienes le pertenecieran en propiedad, sino que tenían todo en común
[La alegría de dar es] la alegría de la caridad que se derrama
Amemos la caridad para con los pobres, a fin de que ella nos salve de la filargiria
Mirad qué útil es la limosna... enseguida las almas se unen
Ella es quien reúne en un solo cuerpo a los miembros de Jesucristo
No os extrañéis de que lo propio del hombre sea ser caritativo, pues es lo propio de Dios