Citas sobre conocimiento + virtud — 13 citas

Sobre conocimiento + virtud

Verdaderamente bienaventurados y adeptos fervientes a la vida y al gozo sobrenatural los que, consagrándose al ardor de la fe y a la conducta virtuosa, han recibido por la experiencia y la percepción el conocimiento celestial de los misterios del Espíritu

Macario de Egipto Macario de Egipto, Capítulos teológicos, gnósticos y prácticos, 101

[El conocimiento es el] fruto de las virtudes

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 90 (cf. Capítulos gnósticos, V, 66)

El que es virtuoso y teme al Señor es el más sabio de los hombres

Juan Crisóstomo Juan Crisóstomo, Comentario a san Juan, XLI, 3

La gracia de Dios, cuando ve que aspiramos con toda nuestra voluntad a la belleza de la semejanza..., entonces, haciendo florecer virtud sobre virtud y elevando la belleza del alma de esplendor en esplendor, le proporciona la marca de la semejanza... Pero la perfección de esta no la conoceremos más que por la iluminación

Diádoco de Fótice Diádoco de Fótice, Cien Capítulos gnósticos, 89

El duro trabajo de la virtud recibe como recompensa la impasibilidad y el conocimiento

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, II, 34

El conocimiento espiritual sigue por naturaleza a la obra de las virtudes. Pero el temor y el amor preceden a los dos. Y el temor mismo precede al amor. Cualquiera que afirme descaradamente que es posible adquirir los últimos sin haber ejercitado los primeros, asegura sin ninguna duda la perdición de su alma. Pues esta es la vía del Señor: la obra de las virtudes y el conocimiento espiritual nacen del temor y del amor

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 44

De los conocimientos nacen las virtudes, y de estas, la revelación de los misterios

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Tratados teológicos, I, 304-308. Cf. también: Himnos, XV, 257-261; Capítulos teológicos, gnósticos y prácticos, III, 22; Tratados teológicos, I, 250s; 271s; Tratados éticos, IX, 462

Estando próximos a Dios por la virtud y unidos a Él por el espíritu, obtendremos la manifestación de este resplandor que se ofrece a las miradas de todos aquellos que tienden sin cesar hacia Dios

Gregorio Palamas Gregorio Palamas, Homilías, 34

Aquel que practica a la perfección las virtudes y ha adquirido el tesoro del conocimiento, ve ahora las cosas según su naturaleza y, por consiguiente, actúa y piensa siempre según la recta razón, sin equivocarse jamás

Máximo el Confesor Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, I, 92

El conocimiento espiritual sigue por naturaleza a la obra de las virtudes

Isaac de Nínive Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 44

No le corresponde a ninguno de los no iniciados escrutar los misterios escondidos del Reino de los cielos sin la práctica previa de los mandamientos ni el progreso en la virtud hasta la perfección

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Tratados teológicos, I, 304-308. Cf. también: Himnos, XV, 257-261; Capítulos teológicos, gnósticos y prácticos. III, 22; Tratados teológicos, I, 250s; 27 ls; Tratados éticos, IX, 462

La participación de las virtudes, por la semejanza [con Dios] que instaura, tiene el efecto de disponer al hombre virtuoso para recibir a Dios. Corresponde al poder de la oración operar esta recepción

Gregorio Palamas Gregorio Palamas, Tres capítulos, 1; Homilías, 34; cf. Triadas, I, 1, 20

[La vida virtuosa es necesaria para] disponer al hombre para recibir a Dios

Gregorio Palamas Gregorio Palamas, Tres capítulos sobre la oración y la pureza del corazón, 1; 3