No por haber alcanzado la impasibilidad rezaremos verdaderamente, pues podemos quedarnos en los pensamientos simples y distraernos en meditarlos y, por lo tanto, estar lejos de Dios
Cuando durante la oración no viene nunca a perturbar tu mente ningún recuerdo del mundo, entonces ya no estás fuera del ámbito de la impasibilidad
Los impasibles conocen en la oración un gran silencio y un vacío extremo de representaciones y de pensamientos
Un espíritu atado a las pasiones no puede pretender la unión divina. Mientras el espíritu reza con esta clase de disposición, no obtiene misericordia
Cuando en el momento de la oración tengas siempre el espíritu sin materia y sin forma, entonces has logrado la plena medida de la impasibilidad