Esfuérzate por volver tu espíritu sordo y mudo en el momento de la oración, y podrás rezar
Los impasibles conocen en la oración un gran silencio y un vacío extremo de representaciones y de pensamientos
Si practicas como es debido la hesiquía a la espera de la unión con Dios, no dejes nunca que un objeto sensible o inteligible, exterior o interior, aunque sea la imagen de Cristo, o la forma pretendida de un ángel, o de santos, o una luz, se inscriba o se dibuje en tu mente