Quien no se acerca al Señor y no le suplica con la plena certeza de la fe, no obtiene la curación. En efecto, ¿por qué, cuando [el ciego y la hemorroísa] fueron curados de inmediato gracias a su fe, nosotros no hemos llegado todavía a ver realmente y no nos hemos curado de nuestras pasiones secretas?... A causa de nuestra falta de fe, a causa de nuestra vacilación, y porque no amamos [al Señor] con todo nuestro corazón y no creemos verdaderamente en Él, es por lo que aún no hemos obtenido la curación espiritual y la salvación. Creamos, pues, en Él, acerquémonos verdaderamente a Él, para que Él obre rápidamente en nosotros la verdadera curación
Traducido del griego