No te extrañes si, cuando empiezas a ser virtuoso, te asaltan por todas partes la dureza y la violencia de las aflicciones. Pues una virtud que no se ponga en práctica en la dificultad no podría ser una virtud. Es precisamente esta dificultad lo que hace que se la llame virtud, como dijo san Juan: ‘La virtud se deriva habitualmente de las dificultades. Cuando está ligada a la comodidad, es censurable’. El bienaventurado Marcos el Monje dijo también: ‘Toda virtud es llamada de este modo si es una cruz’
Traducido del siríaco