Cuando la peste viciosa infecta la parte racional, engendra la cenodoxia (vanagloria o vanidad), la rebeldía, el orgullo, la presunción, la rigidez y la herejía. Cuando hiere la parte irascible, engendra la ira, la impaciencia, la tristeza, la acedia, la pusilanimidad y la crueldad. Cuando corrompe la parte desiderativa, produce la gastrimargía (gula), la impureza, el amor al dinero, la avaricia, los deseos perniciosos y terrenales
Traducido del latín