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Monje sirio oriental del siglo VII, obispo de Nínive durante pocos meses antes de retirarse a la vida eremítica. Sus 'Discursos ascéticos', traducidos muy pronto al griego, difundieron por todo el Oriente cristiano una doctrina de la misericordia divina, la compunción y la oración del corazón que impregna la espiritualidad hesicasta.
Sus fechas son inseguras: la crítica solo sitúa con certeza su actividad en la segunda mitad del siglo VII (episcopado hacia 676/680).
Deja que te persigan, pero no persigas. Deja que te crucifiquen, pero no crucifiques.
Esta vida te ha sido dada para el arrepentimiento. No la malgastes en afanes vanos.
La virtud está por naturaleza en el alma
Nuestros Padres... para llegar a la perfección y a la semejanza [con Dios], no dejaban de acoger en ellos la vida entera del Señor Jesucristo
La virtud es el estado natural del alma
La virtud es por naturaleza la salud del alma
Igual que el sentido corporal, cuando está dañado por una u otra razón, está privado de la visión, así también, si la inteligencia que hay en la naturaleza no está sana, el co- Marcos el Monje, A Nicolás, 3, 10; 13. Cf. Juan Damasceno, Discurso útil al illuni. Cf. Atanasio de Alejandría, Contra los paganos, 8; Juan Damasceno, Exposición exacta de la fe ortodoxa, II, 10; Máximo el Confesor, Cuestiones a Talasio, prólogo. Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 85. Cf. Marcos el Monje, A Nicolás, 3; 10; cf. Hesiquio de Batos, Capítulos sobre la vigilancia, 57. Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 85. Cf. Antonio, Cartas, V, 1; Juan Crisóstomo, Homilías sobre la Epístola a los efesios, XIII, 1; Marcos el Monje, A Nicolás, 10; 12. La afirmación de que, por el pecado, el hombre ha entrado en las tinieblas es constante en las Sagradas Escrituras: Is 9, l; Mt 4, 16; Le 1, 79; 1 1, 34-36; tu 1,5; 3, 19; 8, 12; 12, 35; Hch 26,18; Rom 1,21; 2, 19; 13, 12; Ef4, 18; 5, 8; 5, 11; Col 1, 13; 1 Tes 5,4; 1 Pe 2, 9. Cf. Gregorio de Nisa, Tratado de la virginidad, IV, 5; XI, 2, 2; Discurso catequético, 8; Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 26; Evagrio Póntico, Tratado de la oración, 50; Orígenes, Comentario a san Juan, II, VII, 57; Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, III, 56; Juan Casiano, Conferencias, IX, 5; 6. Cf. Juan Crisóstomo, Comentario a san Juan, V, 4; Isaac de Nínive, Discursos ascéticos, 26; Calisto e Ignacio Xanthopouloi, Centuria, 41. Cf. Máximo el Confesor, Centurias sobre la caridad, III, 20; IV, 65; Juan Ginnico, Escala, XV, 83; Doroteo de Gaza, Cartas, 2; Juan Crisóstomo, Homilías sobre los Calendas, 3; Comentario al salmo 142, 3; Homilías sobre I Corintios, XI, 4; Homilías sobra la Epístola a los efesios, XIII, 1; Comentario a san Juan, V, 4; Nicolás Cabasilas, La vida en Cristo, VII, 46. nocimiento no actúa en ella
(Por haberse) dejado atar al conocimiento mundano, (el hombre no puede) escapar de las trampas del error, (y produce) pensamientos enfermos
Cuando el conocimiento secunda al deseo de la carne, carga con la riqueza, la vanagloria, el adorno, el bienestar del cuerpo; se ata a la sabiduría racional que se adapta al gobierno del mundo y no cesa de inventar, de renovar las técnicas y las ciencias; produce todo lo que corona el cuerpo en este mundo visible
[El conocimiento carnal] se denomina ‘conocimiento desnudo’, pues está despojado de toda preocupación por Dios y agota la inteligencia, privándola de la razón, ya que está dominada por el cuerpo. No se ocupa sino de este mundo
Nadie puede poseer a la vez el amor de Dios y el deseo del mundo
El fin de esta libertad aparente es una dura esclavitud
Quien no somete a Dios su propia voluntad, se somete a su adversario
La unión espiritual es la memoria en estado puro
[La oración] halla en él [el recuerdo de Dios] la materia sobre la que se le ha concedido basarse
[En su memoria el hombre] es arrebatado por encima de la naturaleza
[El hombre espiritual] se olvida de sí mismo. Olvida su naturaleza. Ya no se acuerda en absoluto de este siglo. Y no deja de meditar y de concebir todo lo que revela la grandeza de Dios
[El hombre espiritual tiene una] memoria ligada al género de vida que lleva...; no piensa en las cosas de este mundo, no se acuerda de ellas
Desde el momento en que la memoria de Dios se aposenta en el alma, borra cualquier otro recuerdo
Lo que le pasa al pez cuando sale del agua, le pasa al espíritu cuando sale del recuerdo de Dios y se dispersa en el recuerdo del mundo
Las pasiones son un añadido... pues el alma por naturaleza es impasible... Creemos que Dios ha hecho al hombre a su imagen: impasible... Por consiguiente, cuando [el alma] se deja llevar a movimientos apasionados, se sale de su naturaleza, según la opinión de todos. Así lo afirman aquellos que dan alimento a la Iglesia. Las pasiones entraron en el alma después, de modo que no es justo decir que son propias del alma, ni aun cuando la muevan. Está claro, pues, que al alma la mueve algo exterior a ella, y no propio de ella
El estado antinatural [del alma] es el movimiento apasionado... Cuando el alma se halla en su estado natural conduce su vida hacia lo alto. Cuando está fuera de su naturaleza, se encuentra abajo, en el suelo. Cuando está arriba, se descubre impasible. Pero cuando la naturaleza está fuera de su orden propio, entonces reinan en ella las pasiones
Está claro que la salud existe en la naturaleza antes de la irrupción de la enfermedad. Si esto es así -y es la verdad misma-, la virtud está por naturaleza en el alma. Y lo que viene después está fuera de su naturaleza... Puesto que todos reconocen que la pureza es lo que existe por naturaleza en el alma, hay que afirmar que [las pasiones] no existen por naturaleza. Pues la enfermedad llega en segundo lugar, después de la salud
Las pasiones son, pues, un añadido, y la causa de este añadido está en el alma misma
Ocurre con las cosas del alma como con las cosas del cuerpo. Por tanto, si la virtud es por naturaleza la salud del alma, las pasiones son su enfermedad
La maldad es una enfermedad del alma
Mientras el alma padece la enfermedad de las pasiones, no percibe lo espiritual
Si no se purifica de las pasiones, el alma no se cura de las enfermedades del pecado
‘Mundo’ es el nombre que designa todas las pasiones singulares; cuando queremos nombrar globalmente las pasiones, las llamamos así. Pero cuando queremos designarlas una a una con sus nombres propios las llamamos ‘pasiones’
[Entonces el hombre] ha perdido la mitad de su fuerza, de modo que podemos decir... que antes de ir al combate se encuentra vencido sin haber luchado. Ha sido derrotado por la voluntad relajada de la carne, sin que sus enemigos hayan tenido que hacer el menor esfuerzo
[El abuso de comida y bebida causa] la turbiedad de los pensamientos
[El abuso de alimentos provoca] una inteligencia desordenada que divaga por toda la tierra..., imaginaciones impuras... manchadas con fantasías e imágenes extravagantes llenas de la codicia que atraviesa el alma y hace que viva en la impureza
[El] vientre lleno hace del corazón una cuádruple puerta de fantasías delirantes
No sobrecargues tu vientre para no sumir tu inteligencia en la confusión, para no ser atormentado por la distracción, para no entenebrecer tu alma ni turbar tus pensamientos
Cuando un hombre es movido por la codicia..., lo que le fuerza a salir de los límites de la naturaleza y a alejarse de su deber no es la potencia natural; lo que le hace salir es lo que nosotros añadimos a la naturaleza para satisfacer nuestra propia voluntad. Pues todo lo que Dios ha hecho, lo ha hecho con belleza y medida. Si guardamos correctamente la medida que se nos ha impartido en las cosas que llevamos por naturaleza, los movimientos naturales no pueden obligarnos a salir del camino. El cuerpo no actúa verdaderamente más que en el orden bueno
A quienes conducen su vida a base de las obras del cuerpo... les llega otra acedia, que todos pueden ver
La acedia proviene de la distracción de la inteligencia
[De la acedia] provienen el espíritu de extravío, que es la fuente de mil tentaciones
[La acedia hace al alma] saborear el infierno
Si nos atamos a las cosas sensibles (esas cosas que suscitan la agresividad antinatural)... transformaremos la ternura natural en salvajismo
Cuando [el hombre] permanece en el conocimiento y la vida del cuerpo, teme a la muerte
Quien carece de humildad está desprovisto de perfección. Y quien está desprovisto de perfección siempre tiene miedo
[La cenodoxia] mantiene los pensamientos agitados y en una continua confusión
Los vanidosos... pierden la razón
La cenodoxia se inventa e imagina unos personajes, y lleva a desear y a proyectarse
Él acude en nuestro auxilio como un médico que actúa ante una grave enfermedad y restablece la salud
Gloria a este Maestro que mediante acres remedios nos ha dado las delicias de la salud
La penitencia ha sido dada a los hombres después del bautismo. La penitencia, en efecto, es un segundo nacimiento, que viene de Dios. Lo que hemos recibido en prenda por el bautismo, lo recibimos como un don por la penitencia
[La penitencia es] una súplica continua, una súplica incesante... que pide [a Dios] la absolución del pasado
[La penitencia es] la aflicción con la que preservamos las cosas del futuro
Es importante que sepamos que tenemos necesidad de penitencia durante las veinticuatro horas del día y de la noche
Aquel que conoce sus pecados es más grande que aquel que resucita a los muertos con su oración. El que gime una hora por su alma es más grande que el que sirve al mundo entero con su contemplación. Aquel a quien se le ha concedido verse a sí mismo es más grande que aquel a quien se le ha concedido ver a los ángeles
La oración es la ayuda adecuada contra la enfermedad
La oración es la muerte de los pensamientos que proceden de la voluntad de la carne. El que reza es como un muerto que está fuera del mundo. Perseverar en la oración es renunciar a uno mismo
Rezamos para adquirir el amor de Dios; [en efecto], hallamos en la oración las causas que nos hacen amar a Dios
El amor es el fruto de la oración
A quien se conoce a sí mismo se le concede el conocimiento de todo
Todas las formas que puede tomar la oración tienen su efecto y su fin en la oración pura
La fe tiene también necesidad de las obras
El que no ha guardado los mandamientos y no ha seguido la huella de los bienaventurados apóstoles, no es digno de ser llamado santo
Sabes que el mal ha entrado en nosotros por la transgresión de los mandamientos. Está claro, pues, que la salud vuelve por la observación de esos mismos mandamientos. Si no ponemos manos a la obra, si no marchamos desde el principio por este camino que conduce a la pureza, no podemos desear ni esperar la purificación del alma. Y no me digas que Dios puede, incluso sin que practiquemos los mandamientos, darnos por gracia la purificación del alma
[El advenimiento de Cristo] no tenía más que un objetivo: purificar el alma, sacar de ella el mal de la primera transgresión, devolverla a su estado original. Él nos ha dado los mandamientos... para curarnos de nuestras pasiones. Es evidente que los mandamientos están aquí para combatir las pasiones y curar el alma que ha transgredido
El alma recibe la salud por la observancia de la ley. Aquel que mediante el cumplimiento de los mandamientos y por las obras más duras de la verdadera vida ha vencido a las pasiones, que sepa que recibe la salud del alma por la observancia de la ley
El Señor nos ha dado los mandamientos como remedios para purificarnos de las pasiones y las faltas
Lo que los remedios son al cuerpo enfermo, los mandamientos lo son al alma apasionada
La obra escondida de los mandamientos cura la potencia del alma
Los mandamientos espirituales, los mandamientos, que el alma guarda por la consideración del temor de Dios, la renuevan, la santifican y la curan secretamente todos sus miembros. Está claro que cada uno de los mandamientos cura suavemente en el alma toda pasión. El que es curado y el que cura sienten esta energía como la sintió la mujer que perdía su sangre
Para enderezar el alma ha dado Cristo la ley de los mandamientos
Cristo exige menos la realización de los mandamientos que el enderezamiento del alma
Cualesquiera que sean los caminos por los que marchan los hombres en el mundo, no encuentran la paz hasta que no se acercan a la esperanza de Dios. El corazón no está en paz, lejos de las penas y de los obstáculos, hasta que no alcanza la esperanza. Pero, cuando la encuentra, esta lo apacigua y le colma de alegría
La virtud es de modo natural la salud del alma y las pasiones son su enfermedad... Está claro que la salud existe en la naturaleza antes de la irrupción de la enfermedad. Si esto es así, y es la verdad misma, la virtud está de modo natural en el alma. Y lo que viene a continuación está fuera de su naturaleza
Nos volvemos peores mediante la inteligencia
Mediante la inteligencia nos volvemos mejores
Lo que Dios quiere es el cambio de la inteligencia
Solo tal cambio [de la inteligencia] puede... llegar ante Dios
Si no se purifica de toda pasión, el alma no se cura de las enfermedades del pecado
Las pasiones son un muro delante de las virtudes escondidas del alma. Si no comienzan por caer..., las virtudes ocultas en el interior no se dejan ver... Nadie ve el sol en las tinieblas, ni la virtud del alma mientras permanece en él la turbación de las pasiones
Al rico que le preguntaba para saber cómo heredar la vida eterna, el Señor dijo claramente: ‘Guarda los mandamientos’ (Lc 10, 25). Y cuando él le preguntó cuáles eran los mandamientos, le respondió que primero se alejara de las malas obras
Las virtudes se suceden una a la otra, para que seguir su camino no nos resulte una carga demasiado pesada, y para que podamos alcanzarlas en su orden
Toda virtud es la madre de la que la sigue
Si descuidas a la madre que ha dado a luz a las virtudes, y partes en busca de las hijas antes de haber descubierto a su madre, estas virtudes en tu alma son como víboras
[Muchos, pretendiendo curar a los demás,] se dieron muerte a ellos mismos... Pues su alma estaba aún sujeta a la enfermedad y ellos no se ocuparon de su salud. Se arrojaron al mar de este mundo para curar las almas de los otros, mientras ellos mismos seguían todavía enfermos. Perdieron sus almas lejos de la esperanza de Dios, pues la enfermedad de sus sentidos no pudo afrontar la llama de las cosas que agravan habitualmente la herida de las pasiones, ni oponerle resistencia
Si... un hombre siente... que pierde su propia salud queriendo curar a los demás..., que ese hombre recuerde las palabras del apóstol, que exhorta y dice ‘El alimento sólido es de los perfectos’ (Heb 5, 14). Que vuelva atrás, para no oír al mismo Cristo decirle tomándolo de ejemplo: ‘Médico, cúrate a ti mismo’ (Lc 4, 23). Que se condene, que conserve sus propias fuerzas... Pues él también está enfermo, y necesita curarse más que ellos
[El que quiere curar a los demás,] cuando vea que su alma está sana, entonces que sirva también a los demás, y que los cure con su propia salud
El alimento sólido [de la paternidad espiritual] es para quienes están sanos, quienes han ejercitado los sentidos y pueden comer de todo. Quiero decir que pueden soportar las agresiones que sufren los sentidos, y que su corazón no se ha degradado a causa de todo lo que se encuentran en el ejercicio de la perfección
Los hombres afectados por la enfermedad necesitan más ser curados que castigados... El comienzo de la sabiduría de Dios es la indulgencia y la dulzura, que es lo propio de un alma grande, que carga con las enfermedades de los otros. En efecto, se ha dicho: ‘Vosotros, que sois fuertes, soportad las enfermedades de los débiles’ (Rom 15, 1), y también: ‘Levantad con espíritu de mansedumbre al que ha fallado’ (Gal 6, 1)
En todas las tentaciones, condénate a ti mismo como causante de que te sucedan
El hombre, hasta su muerte, no puede no tener pensamientos
La tentación es útil a todos los hombres
¡Gloria al Maestro que en los remedios más ásperos nos trae las delicias de la salud!
No siempre tenemos el poder de oponernos a los pensamientos que nos combaten para detenerlos, sino que a menudo recibimos de ellos unas heridas que no se curan hasta mucho tiempo después... [Al disputar con los demonios] les permitirás que se armen contra ti; podrán herirte mucho más allá de lo que tu sabiduría y tu sentimiento les opongan. Pero, incluso si les vences, la mancha de los pensamientos contaminará tu reflexión y durante mucho tiempo seguirás sintiendo su mal olor
[Con la refutación rápida] se gana el camino más corto, y se evita uno errar por la vía larga
La riqueza y la salud del alma están hechas de vigilancia y atención
La ascesis de la inteligencia, [que] es la obra del corazón... nos protege de las pasiones ocultas, para que no nos encontremos con ninguna de ellas en el país oculto, en el país espiritual
La pureza de los pensamientos tiene su fuente en los esfuerzos y la vigilancia
[Si el hombre] carece de vigilancia y no tiene cuidado, se aparta fácilmente del camino, bien a la derecha o bien a la izquierda... y provoca esta enfermedad que es el mal
La riqueza y la salud del alma están hechas de sobriedad vigilante y de atención. Mientras un hombre vive, tiene necesidad de sobriedad vigilante, de atención y de vigilia para guardar su tesoro. Y si descuida estas condiciones, cae enfermo y le roban su tesoro
[Las pruebas son] la multitud de los remedios [que] el Médico verdadero envía para la salud del hombre interior
Has querido que extraiga mi bien de mis dificultades y que mi alma se conserve sana junto a Ti
Los mandamientos de Dios se cumplen en las aflicciones y los tormentos
La causa de la virtud es el camino estrecho de la aflicción
Las virtudes están ligadas a las aflicciones. El que se aparta de las aflicciones, se aparta inevitablemente de la virtud. Si deseas la virtud, acepta ser herido
No te extrañes si, cuando empiezas a ser virtuoso, te asaltan por todas partes la dureza y la violencia de las aflicciones. Pues una virtud que no se ponga en práctica en la dificultad no podría ser una virtud. Es precisamente esta dificultad lo que hace que se la llame virtud, como dijo san Juan: ‘La virtud se deriva habitualmente de las dificultades. Cuando está ligada a la comodidad, es censurable’. El bienaventurado Marcos el Monje dijo también: ‘Toda virtud es llamada de este modo si es una cruz’
Cuando el alma se pone a vivir con la vida del cuerpo, este no es su estado natural