[Muchos, pretendiendo curar a los demás,] se dieron muerte a ellos mismos... Pues su alma estaba aún sujeta a la enfermedad y ellos no se ocuparon de su salud. Se arrojaron al mar de este mundo para curar las almas de los otros, mientras ellos mismos seguían todavía enfermos. Perdieron sus almas lejos de la esperanza de Dios, pues la enfermedad de sus sentidos no pudo afrontar la llama de las cosas que agravan habitualmente la herida de las pasiones, ni oponerle resistencia
Translated from Syriac
Not yet translated; shown in Spanish.