Sabes que el mal ha entrado en nosotros por la transgresión de los mandamientos. Está claro, pues, que la salud vuelve por la observación de esos mismos mandamientos. Si no ponemos manos a la obra, si no marchamos desde el principio por este camino que conduce a la pureza, no podemos desear ni esperar la purificación del alma. Y no me digas que Dios puede, incluso sin que practiquemos los mandamientos, darnos por gracia la purificación del alma
Translated from Syriac
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