Sabemos que cuando [Dios] se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es
Entonces se realiza lo que dijo el profeta David: ‘Dije: Todos vosotros sois dioses, e hijos del Altísimo’ (Sal 81,6). Hijos del Altísimo, es decir, a imagen y semejanza del Altísimo