Citas sobre deificación + salud — 6 citas

Sobre deificación + salud

Sabemos que cuando [Dios] se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es

Juan el Evangelista 1 Jn 3, 2

Dios se hace hombre para que el hombre pueda llegar a ser dios

Ireneo de Lyon Ireneo de Lyon, Contra las herejías, V, Prefacio; Atanasio de Alejandría, Sobre la encarnación del Verbo, 54; Gregorio Nacianceno, Poemas dogmáticos, X, 5-9; Gregorio de Nisa, Discurso catequético, 25; 27; Simeón el Nuevo Teólogo, Tratados éticos, V, 56-58; Nicolás Cabasilas, La vida en Cristo, VI, 64

Cuando el Hijo inmortal... fue creado hombre, le concedió por fin ser dios él mismo

Gregorio Nacianceno Gregorio Nacianceno, Poemas, I, I, VIII

El hombre es una criatura que ha recibido el mandato de llegar a ser dios

Basilio de Cesarea Citado por Gregorio Nacianceno, Discursos, XLIII, 48

Si la esencia de la virtud en cada hombre es indiscutiblemente nuestro Señor Jesucristo mismo -como está escrito: ‘Ha sido hecho para nosotros sabiduría y justicia, santificación y redención’ (1 Cor 1, 30), y evidentemente estas cosas se dijeron de Él de forma absoluta, por cuanto Él es la Sabiduría, la Justicia y la Santidad mismas-, todo hombre que participa de la virtud según una conducta estable, participa sin duda de Dios, Esencia de las virtudes, por cuanto ha cultivado con voluntad sincera la simiente natural del bien, y ha vuelto el fin idéntico al principio y el comienzo idéntico al fin, o más bien ha mostrado la identidad real tanto del comienzo como del fin, en perfecto acuerdo con Dios. Pues el comienzo y el fin de cualquier cosa es la intención de Dios acerca de ella: es el comienzo porque añade al ser el bien natural, por participación; es el fin porque, según esta participación, por una decisión del libre albedrío, termina el loable camino que conduce a él, camino gracias al cual se convierte en dios al recibir de Dios ser dios, porque al bien natural según la imagen él ha añadido por libre voluntad la semejanza constituida por las virtudes, que opera, según el deseo de la naturaleza, el regreso a su principio y la intimidad con Él

Máximo el Confesor Máximo el Confesor Ámhioun n íustn 7 Pn Pf.QI 108 1 r*-1 08/1 A

Entonces se realiza lo que dijo el profeta David: ‘Dije: Todos vosotros sois dioses, e hijos del Altísimo’ (Sal 81,6). Hijos del Altísimo, es decir, a imagen y semejanza del Altísimo

Simeón el Nuevo Teólogo Simeón el Nuevo Teólogo, Catequesis, XV, 78-80