Apóstol judío de Tarso, convertido hacia el año 34 y misionero por Asia Menor y Grecia; sus cartas (Romanos, Corintios, Gálatas...) forman el núcleo del Nuevo Testamento. Su doctrina del hombre viejo y el hombre nuevo, de las pasiones y de la vida según el Espíritu es la matriz bíblica de toda la antropología ascética oriental que recoge Larchet.
Su martirio en Roma se sitúa entre 64 y 67, bajo Nerón; la tradición lo ubica en la vía Ostiense.
la construcción del cuerpo de Cristo, al término de la cual debemos llegar, todos juntos, a no ser sino uno en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, y a constituir ese Hombre perfecto, fuerte y maduro, que realiza la plenitud de Cristo. De modo que no seamos niños..., sino que, viviendo según la verdad y en fa caridad, crezcamos en todos los aspectos hacia Aquel que es la cabeza, Cristo
[Cristo] es la imagen del Dios invisible
Se extraviaron en sus pensamientos, y su corazón sin inteligencia se sumió en las tinieblas. Jactándose de ser sabios se volvieron locos, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por imágenes que representaban al hombre corruptible, a pájaros, cuadrúpedos y reptiles
La carne tiene deseos contrarios a los del Espíritu, y el Espíritu tiene deseos contrarios a los de la carne; son opuestos entre ellos, para que no hagáis lo que queréis
Caminad según el Espíritu y no cumpláis los deseos de la carne
Todo me está permitido, pero no todo me conviene
Os exhorto, por la misericordia de Dios, a ofrecer vuestro cuerpo como un sacrificio vivo, santo y agradable a Dios
Ya no hay griego ni judío, ni circunciso ni incircunciso, ni bárbaro ni escita, ni esclavo ni libre
Todo lo que Dios ha creado es bueno, y no hay que proscribir ningún alimento si se toma con acción de gracias
[Los que se entregan a la gastrimargía] tienen a su vientre por dios
Ya comáis, ya bebáis, hacedlo todo para gloria de Dios
¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo que está en vosotros y que habéis recibido de Dios? ¡Glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo!
El cuerpo no está hecho para la lujuria
[El que fornica] peca contra su propio cuerpo
La codicia es una idolatría
El codicioso es un idólatra
La tristeza del mundo produce la muerte
No tenemos que luchar contra la carne y la sangre, sino contra los principados, las potestades, contra los príncipes de este mundo de tinieblas, contra los espíritus malvados que están en los lugares celestiales
Tribulación y angustia para toda alma humana que hace el mal
¿Qué tienes tú que no hayas recibido? Y si lo has recibido, ¿por qué te enorgulleces como si no lo hubieras recibido?
Aquel que cree ser algo cuando no es nada, se engaña a sí mismo
La falta de uno solo acarreó para todos una condenación
Por la falta de uno solo murió la multitud
La muerte reinó... incluso sobre aquellos que no habían pecado con una transgresión semejante a la de Adán
Por la desobediencia de uno solo la multitud fue constituida pecadora
Igual que por un solo hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron
[Cristo se hace] pecado por nosotros
Solo Él [Dios] posee la inmortalidad
Nuestro viejo hombre ha sido crucificado con Él a fin de que se destruyera el cuerpo del pecado, para que no seamos ya esclavos del pecado
Por su muerte aniquiló al que tiene el poder de la muerte, es decir, al diablo
[Cristo] libera a aquellos que, por miedo a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud
Si Cristo no ha resucitado, vana es vuestra fe
Todos hemos sido sepultados con Él... en su muerte a fin de que, como Cristo resucitó de entre los muertos por la Gloria del Padre, así también nosotros caminemos en una vida nueva
[En Cristo resucitado, el hombre] vive para Dios
Cristo se manifestó una sola vez para abolir el pecado
[Cristo] obtuvo una redención eterna
Hemos sido santificados de una vez para siempre por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo
[Los cristianos son] miembros de su cuerpo [de Cristo]
[Los cristianos son] partícipes de Cristo
Todos nosotros, que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte
Hemos sido sepultados con Él por el bautismo en su muerte, para que, como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros caminemos en novedad de vida. En efecto, si nos hemos hecho una misma planta con Él por la conformidad con su muerte, lo estaremos también por la conformidad con su resurrección
Lo antiguo ha pasado, y todo se ha vuelto nuevo
Todo lo puedo en Aquel que me fortalece: Cristo
[La fe es] una firme seguridad de lo que se espera, una demostración de lo que no se ve
Olvidando lo que está detrás, me lanzo hacia lo que está delante
Aquel cuyo poder, actuando en nosotros, es capaz de hacer bien más allá, infinitamente más allá de todo lo que podemos pedir o concebir
Os exhorto, por la misericordia de Dios, a que ofrezcáis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios
[El hombre se encuentra] liberado de la servidumbre de la corrupción
[El hombre entra] en la libertad de la gloria de los hijos de Dios
Nadie puede decir 'Jesús es Señor' si no es por el Espíritu Santo
Orad sin cesar
Descubro en mí esta ley: cuando quiero hacer el bien, el mal está unido a mí. Pues, según el hombre interior, me complazco en la ley de Dios; pero veo en mis miembros otra ley, que lucha contra la ley del entendimiento, y que me hace cautivo de la ley del pecado, que está [en] mis miembros
Todos vosotros sois hijos de Dios por la fe en Jesucristo
Tened cuidado de que nadie os cautive mediante la filosofía y mediante un engaño vano, apoyándose en la tradición de los hombres y en los principios del mundo
Pues en Él hay corporalmente toda la plenitud de la divinidad
Ya que habéis recibido al Señor Jesucristo, caminad en [Él,] enraizados y fundamentados en Él, y fortalecidos por la fe, según las instrucciones que se os han dado
[El hombre nuevo es el] que se renueva según la imagen de Aquel que lo ha creado
Ya no soy yo, es Cristo quien vive en mí
Somos salvados en esperanza
Si esperamos lo que no vemos lo aguardamos con perseverancia
Cristo Jesús, nuestra esperanza
Si hemos puesto nuestra esperanza en Cristo solamente para esta vida, somos los más desgraciados de los hombres
[La fe es] una firme certeza de los bienes que se esperan
No hagáis de vuestros miembros armas de injusticia al servicio del pecado; sino ofreceos a Dios como vivientes que han vuelto de la muerte y haced de vuestros miembros armas de justicia al servicio de Dios
Si antaño ofrecisteis vuestros miembros como esclavos a la impureza y al desorden, de modo que os entregasteis al desorden, lo mismo ahora ofrecedlos a la justicia para santificaros
[Para estar purificado para toda buena obra, el hombre debe] conservarse sin pecado
Abandonad vuestro anterior modo de vida y despojaos del hombre viejo que va a corromperse siguiendo deseos engañosos, para renovaros mediante una transformación espiritual de vuestra inteligencia y revestiros del Hombre Nuevo, que ha sido creado según Dios, en la justicia y la santidad de la verdad
Trato mi cuerpo con dureza y lo tengo sometido
Padre de quien toma su nombre toda familia en los cielos y en la tierra
Hijos míos, por los que siento de nuevo los dolores del parto, hasta que Cristo se forme en vosotros
[Cristo,] por haber sufrido y haber sido él mismo tentado, [puede socorrer a quienes son tentados]
Si alguno no sabe dirigir su propia casa, ¿cómo se va a ocupar de la Iglesia de Dios?
Acordaos de vuestros dirigentes, que os han anunciado la palabra de Dios; considerad cuál ha sido el fin de su vida e imitad su fe
Obedeced a vuestros dirigentes, tened deferencia para con ellos
No tenemos que luchar contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra las potestades, contra los príncipes de este mundo tenebroso, contra los espíritus malvados de los lugares celestiales
Despertad (έκνήψατε), como es debido, y no pequéis
No durmamos como los otros, sino velemos y estemos sobrios
Trato con dureza mi cuerpo y lo tengo dominado
Nos recomendamos a nosotros mismos en todos los aspectos como sirvientes de Dios, con mucha paciencia en tribulaciones, calamidades, angustias, bajo golpes, en prisiones, en sediciones, en trabajos, en vigilias, en ayunos
He soportado trabajos y fatigas, muchas noches sin dormir, hambre y sed, ayunos múltiples, frío y desnudez
[Los preceptos de ciertas prácticas no cristianas] tienen en verdad una apariencia de sabiduría en el sentido de que indican un culto voluntario de la humildad y el tratamiento riguroso del cuerpo
[El ejercicio corporal] sirve de poco, mientras que la piedad es útil para todo
Los sufrimientos del tiempo presente no pueden compararse con la gloria venidera que se revelará en nosotros
No tenemos que luchar contra la carne y la sangre
Que cada uno de vosotros sepa poseer su propio cuerpo con santidad y honestidad, sin entregarse a una codicia apasionada, como hacen los paganos que no conocen a Dios
Si hacéis morir las acciones del cuerpo mediante el espíritu, viviréis
Trato mi cuerpo con dureza
Nunca nadie ha odiado su propia carne, sino que la nutre y cuida de ella, como Cristo hace con la Iglesia
[Hay que hacer de modo] que la abundancia no posea demasiado y que la indigencia no carezca de nada
[Dios] creó [los alimentos] para que sean tomados con acción de gracias por aquellos que son fieles y han conocido la verdad
Ya comáis, ya bebáis, hacedlo todo para la gloria de Dios
[La templanza es un] fruto del Espíritu
El que no está casado se preocupa por las cosas del Señor, por complacer a su Señor
La que no está casada se preocupa por las cosas del Señor
El casado se preocupa de las cosas del mundo, de complacer a su mujer... y la casada se preocupa de las cosas del mundo, de complacer a su marido
No os privéis uno del otro..., no vaya a ser que Satán os tiente a causa de vuestra falta de control
A fin de evitar la lujuria, que cada uno tenga su mujer, y que cada mujer tenga su marido
No os privéis uno del otro... no vaya a tentaros Satán a causa de vuestra falta de control
A los que no están casados y a las viudas, les digo que es bueno que permanezcan como yo. Pero, si no pueden contenerse, que se casen, pues más vale casarse que abrasarse
Que el matrimonio sea honrado por todos y el lecho conyugal esté exento de mancha
Que el marido dé a su mujer lo que le debe, y que la mujer actúe de la misma manera para con su marido. No es la mujer quien dispone de su cuerpo, sino su marido. Igual que no es el marido quien dispone de su cuerpo, sino su mujer. No os privéis uno del otro, a no ser de común acuerdo y por un tiempo, para daros a la oración; luego volved juntos
Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia
El hombre se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne. Este misterio es grande; digo esto en relación con Cristo y la Iglesia
[En Cristo] ya no hay hombre o mujer