Si... un hombre siente... que pierde su propia salud queriendo curar a los demás..., que ese hombre recuerde las palabras del apóstol, que exhorta y dice ‘El alimento sólido es de los perfectos’ (Heb 5, 14). Que vuelva atrás, para no oír al mismo Cristo decirle tomándolo de ejemplo: ‘Médico, cúrate a ti mismo’ (Lc 4, 23). Que se condene, que conserve sus propias fuerzas... Pues él también está enfermo, y necesita curarse más que ellos
Traducido del siríaco