Ni los médicos que curan los cuerpos dan a todos un único y mismo remedio, ni Dios, que cura las enfermedades de las almas, conoce un tratamiento que convenga a todas, sino que realiza las curaciones cuando ha prescrito a cada alma lo que necesita. Por tanto, nosotros, que hemos sido curados de este modo, demos gracias, aun cuando lo que nos suceda sea duro
Traducido del griego