Los medicamentos han sido hechos con vistas a las enfermedades que pueden curar, y no con vistas a las que no pueden aliviar en nada... Apliquemos a la tristeza lo que acabamos de decir, y encontraremos que no tiene efecto sobre las diversas circunstancias de la vida, y que el único mal del que puede curarnos es del pecado. Está claro, pues, que está destinada únicamente a librarnos de él
Traducido del griego