Yo afirmo, por haberlo aprendido del gran Gregorio de Nisa, que [las pasiones] se introdujeron y se injertaron en la parte irracional del alma a causa de la caída fuera de la perfección. Debido a ella, desde el momento de la transgresión, en lugar de llevar la imagen bienaventurada y divina, el hombre empezó a parecerse clara y visiblemente a los animales irracionales
Traducido del griego