Todo me está permitido, pero no todo me conviene
En tal hipótesis... la comunión con Dios no tendría valor, y no habría nada deseable en el bien, que ellos adquirirían sin movimiento ni preocupación ni diligencia por su parte, sino que habría surgido automáticamente y sin esfuerzo
La responsabilidad de los males recae sobre nuestra imprudencia, que escogió lo peor en lugar de lo mejor
Como [Dios] sabía que la voluntad del hombre podía inclinarse en los dos sentidos, tomó la delantera y le impuso una ley; fortificó la gracia que le había dado
Si no le atribuyes una naturaleza dotada de libertad, vuelves al hombre absolutamente indigno de alabanza. En efecto, lo que es por naturaleza bueno y excelente no merece ser alabado... Pues no es digno de alabanza... el bien que no procede de una opción libre
[Dios] ha honrado al hombre confiriéndole la libertad
Si la vida humana estuviera dirigida por alguna necesidad, la imagen en este punto sería falsa, pues estaría alterada por una diferencia respecto a su modelo. ¿Cómo se podría llamar ‘imagen de la naturaleza soberana’ a algo que estuviera esclavizada bajo el yugo de las necesidades? Lo que ha sido creado por completo a imagen de la divinidad debía poseer en su naturaleza una voluntad libre e independiente
No hay más que una libertad verdadera: la de los bienaventurados y los que se adhieren a la ley divina
[El hombre] era capaz de ceder a la acechanza de Satán o de no ceder, y tenía la facultad para ello
La libertad es la voluntad de un alma racional dispuesta a moverse hacia su objeto
(La voluntad) es voluntad del alma espiritual
El fin de esta libertad aparente es una dura esclavitud
Allí donde hay necesidad no puede haber virtud
[Al poseer] el bien automáticamente y no por libre elección..., ni siquiera comprenderían la excelencia del bien y no podrían gozar de él
Todo lo que estaba fuera de nuestra naturaleza provenía, pues, de nuestro libre albedrío
[El alma] no sabe que no ha sido creada simplemente para moverse, sino para moverse hacia el término debido
En virtud de su libertad el hombre es deiforme, pues la independencia y la autonomía son lo propio de la naturaleza divina
Cuando, al principio, el diablo seductor... engañó al hombre mediante la seducción del placer, separó nuestra voluntad de Dios y de los demás. Al destruir la rectitud de nuestra voluntad, dividió la naturaleza y la desgarró en multitud de opiniones y de imaginaciones; en el transcurso del tiempo constituyó en ley la búsqueda y el descubrimiento de toda clase de mal, con la ayuda de nuestras potencias; y para que el mal permanezca en todos los hombres, lo basa en ellos sobre esta oposición irreconciliable de la voluntad que le había permitido persuadir insidiosamente al hombre para que se apartara una vez del movimiento de su naturaleza
Es necesario saber que en Dios podemos hablar de intención, mas no propiamente de elección. Dios no delibera; la deliberación se debe a la ignorancia, pero no se delibera cuando se sabe
Por la libertad el hombre es igual a Dios (ίσόθεος)
[Adán tenía la posibilidad] de permanecer en el bien y progresar en él, sostenido por la gracia divina
La libertad de elección (προαίεσις), facultad exenta de esclavitud y libre, está fundada en la independencia de nuestra inteligencia
[Adán tenía la posibilidad] de abandonar el bien e ir al mal, separándose de Dios por una opción deliberada
Lo que ha sido creado en todo a imagen de la divinidad debía poseer en su naturaleza una voluntad libre e independiente, para que la participación en las ventajas divinas fuera la recompensa de su virtud
Era preciso que el hombre fuera primero probado. Sin haber sido probado ni tentado, el hombre no es en absoluto digno. Llevado por la tentación a la perfección en la observancia del mandamiento, hubiera conocido la incorruptibilidad como pago de su virtud
La libertad es identidad y conformidad con la naturaleza
La libertad consiste en asemejarse a quien no tiene dueño, al soberano; Dios nos había dado tal semejanza al principio. Ahora bien, por una parte, como la libertad es la identidad con la propia naturaleza y la conformidad con ella, resulta que todo lo que es libre se une con su semejante. Por otra parte, como la virtud no tiene dueño, también se deriva de ahí que en ella reside la libertad, pues la libertad carece de dueño. Pues bien, como la naturaleza divina es la fuente de toda virtud, en Dios se unen aquellos que se han purificado del mal, para que Dios sea todo en todos
No existe mal sin una elección
El libre albedrío es lo que dota de consistencia [al mal]
Si la criatura actúa según la naturaleza, el cambio se produce [en ella] sin cesar en el sentido de lo mejor; pero si se aparta del camino recto, es arrastrada hacia el estado opuesto por un movimiento ininterrumpido