La libertad consiste en asemejarse a quien no tiene dueño, al soberano; Dios nos había dado tal semejanza al principio. Ahora bien, por una parte, como la libertad es la identidad con la propia naturaleza y la conformidad con ella, resulta que todo lo que es libre se une con su semejante. Por otra parte, como la virtud no tiene dueño, también se deriva de ahí que en ella reside la libertad, pues la libertad carece de dueño. Pues bien, como la naturaleza divina es la fuente de toda virtud, en Dios se unen aquellos que se han purificado del mal, para que Dios sea todo en todos
Traducido del griego