El término y el fruto es volver a la gracia perfecta del Espíritu, que nos ha sido dada por el bautismo y que está en nosotros... Pero la gracia está tapada por las pasiones y se desvela por obra de los mandamientos divinos. Mediante el cumplimiento de todos estos mandamientos cuanto nos es posible, nos corresponde esforzarnos por todos los medios para sacar a la luz en nosotros la manifestación del Espíritu y verla con mucha claridad
Traducido del griego