Igual que los médicos más experimentados no se contentan generalmente con curar las enfermedades presentes, sino que, con su sabia experiencia, toman la delantera a las posibles enfermedades futuras y las previenen mediante prescripciones y remedios saludables, así también estos auténticos médicos de las almas, al destruir de antemano en el diálogo espiritual, como por un celeste antídoto, las enfermedades del corazón antes de que aparezcan, y al no permitir que se desarrollen en el espíritu de los jóvenes, les revelan la causa de las pasiones que los amenazan y los remedios que les procuran la salud
Traducido del latín