La asamblea de los santos se reunió a su vez y su plegaria se elevó hacia el Creador: ‘¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay médicos? ¿Por qué no alcanzan a curar a la hija de mi pueblo?’ (Jr 8, 22). ‘En cuanto a nosotros, hemos intentado curar a Babilonia, pero ella no ha sanado. Dejémosla y vayámonos de aquí’ (Jr 51, 9)
Traducido del griego