Igual que el espíritu de un hombre hambriento se imagina el pan, y el de un hombre sediento se imagina el agua, así también el espíritu de quien es glotón imagina toda suerte de alimentos, el espíritu de quien ama el placer imagina formas de mujeres, el espíritu del vanidoso imagina los honores que los hombres le atribuyen, el espíritu del rencoroso imagina cómo vengarse de quien le ha ofendido, el espíritu del envidioso imagina cómo hacer daño a quien envidia, y así ocurre con el resto de las pasiones
Traducido del griego