Cuando la parte concupiscible del alma (έπιθυµετικόν) es empujada hacia las pasiones, las asechanzas, las voluptuosidades y los disfrutes de la vida, el alma percibe las mismas cosas en sus sueños. Si la parte irascible (θυµικόν) la hace encolerizarse contra sus semejantes, no sueña sino con irrupciones de fieras, batallas y peleas de serpientes, y discute con sus adversarios como ante un tribunal. Si es la parte racional (λογιστικόν) la que es exaltada por la cenodoxia o por el orgullo, el alma se figura que tiene alas y vuela por los aires, que reina sobre un trono elevado o marcha a la cabeza del pueblo ante un cortejo de carruajes
Traducido del griego