Cuando en las imaginaciones del sueño los demonios, atacando la parte concupiscible, nos hacen ver reuniones de amigos, banquetes de parientes, coros de mujeres y todos los demás espectáculos del mismo género que provocan placer, es que estamos enfermos en esta parte y que la pasión es fuerte en lo referente a ella. Cuando, en cambio, trastornan la parte irascible, forzándonos a seguir caminos escarpados, haciendo que surjan hombres armados y animales venenosos o carnívoros, y nos aterramos ante estos caminos y huimos perseguidos por esas fieras y esos hombres, entonces tengamos cuidado de nuestra parte irascible
Traducido del griego