Evagrio Póntico — 172 citas

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EvagrioPóntico

Patrísticac. 345 – 399
Nacimiento Íbora, en el Ponto (actual İverönü, distrito de Erbaa, provincia de Tokat, Turquía)
Muerte Las Celdas (Kellia), desierto de Nitria (actual gobernación de Beheira, Egipto)
Tradición Padre del desierto
Mapa Las Celdas, donde murió

Monje del desierto egipcio del siglo IV, discípulo de los capadocios y de Macario, primer gran sistematizador de la vida espiritual. En el 'Práctico', el 'Tratado sobre la oración' y el 'Antirrhetikos' elaboró la doctrina de los ocho pensamientos (logismoi) y de la apatheia, base de toda la terapéutica ascética posterior, transmitida por Casiano y por la Filocalía.

Condenado en 553 por su origenismo, se le venera sin título de santo en la tradición bizantina, aunque las Iglesias siríaca y armenia lo tuvieron por padre espiritual.

Las 172 citas

Las numerosas virtudes que ponemos en práctica las ejercitamos en conformidad con la naturaleza

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Gran carta a Melania la Anciana, 11

Cuando la naturaleza racional reciba la contemplación que le concierne, toda la potencia del espíritu estará sana también

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Capítulos gnósticos, II, 15; II, 8. '

La ignorancia (de Dios) es la enfermedad del alma

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Capítulos gnósticos, II, 8

La inteligencia vaga de acá para allá cuando está apasionada, y es incoercible cuando realiza las materias que constituyen sus deseos

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Capítulos gnósticos, I, 85

La naturaleza de la potencia irascible del alma (θυµός) es combatir a los demonios

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 24; Tratado para el monje Eulogio, 10; Capítulos gnósticos. Pseudo-suplemento, 9 (ed. Frankenberg, 431)

Ese es el uso que debemos hacer de la parte irascible: combatir a la Serpiente con odio

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 24; Tratado para el monje Eulogio, 10; Capítulos gnósticos. Pseudo-suplemento, 9 (ed. Frankenberg, 431)

La agresividad (θυµός) buena es una facultad del alma destinada a destruir los malos pensamientos

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 24; Tratado para el monje Eulogio, 10; Capítulos gnósticos. Pseudo-suplemento, 9 (ed. Frankenberg, 431)

Cuando seas tentado, no reces sin antes haber dirigido con ira algunas palabras a aquel que te atenaza. Pues si dices algo con ira a los pensamientos, confundes y haces que desaparezcan las representaciones sugeridas por los adversarios

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 42

El alma racional actúa según la naturaleza cuando su parte irascible lucha por la virtud

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 86

La naturaleza de la potencia irascible es luchar por el placer

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 24

Los ángeles nos sugieren el placer espiritual y la beatitud que le sigue, para exhortarnos a dirigir nuestra irascibilidad contra los demonios

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 24

La facultad agresiva (θυµός) impura es una potencia del alma enferma

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Capítulos gnósticos. Pseudo-suplemento, 9 (ed. Frankenberg, III)

[La naturaleza de la potencia agresiva] es luchar con vistas al placer, cualquiera que sea este

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 24

[Los demonios] nos arrastran hacia los deseos del mundo y constriñen a la parte irascible a combatir a los hombres en contra de su naturaleza

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Capítulos gnósticos. Pseudo-suplemento, 9 (ed. Frankenberg, 431)

No vayas a desviar el uso que haces de la potencia irascible hasta usarla de modo antinatural enfadándote contra tu hermano

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado para el monje Eulogio, 10

La naturaleza del elemento irascible... es luchar por el placer, sea cual sea

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 24

La oración hace que la inteligencia ejerza la actividad que le es propia

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado de la oración, 83-84

La oración es la actividad que conviene a la inteligencia, es decir, el empleo mejor y más adecuado de ésta

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado de la oración, 83-84

Si tenemos recuerdos apasionados de una cosa, es que antes hemos recibido los objetos con pasión; e inversamente, de todos los objetos que recibimos con pasión, tendremos también recuerdos apasionados

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 34

El demonio es terriblemente celoso del hombre que reza, y emplea todos los medios para hacer que no alcance su objetivo. Por eso no cesa de reavivar por medio de la memoria el pensamiento de los objetos

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado de la oración, 46

Cuando los demonios te ven lleno de ardor por la verdadera oración, te sugieren el pensamiento de algunos objetos que te representan como necesarios. Y luego, en seguida, excitan el recuerdo ligado a ellos, impulsando a la inteligencia a buscarlos. Luego, como esta no los encuentra, se entristece mucho y se apena. Entonces, en el tiempo de la oración, le hacen rememorar los objetos de sus búsquedas y de sus recuerdos, para que la inteligencia, ablandada por estas conexiones, no obtenga la oración fructuosa

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado de la oración, 10

Cuando en las imaginaciones del sueño los demonios, atacando la parte concupiscible, nos hacen ver reuniones de amigos, banquetes de parientes, coros de mujeres y todos los demás espectáculos del mismo género que provocan placer, es que estamos enfermos en esta parte y que la pasión es fuerte en lo referente a ella. Cuando, en cambio, trastornan la parte irascible, forzándonos a seguir caminos escarpados, haciendo que surjan hombres armados y animales venenosos o carnívoros, y nos aterramos ante estos caminos y huimos perseguidos por esas fieras y esos hombres, entonces tengamos cuidado de nuestra parte irascible

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 54, cf. también De los malos pensamientos

Si la enfermedad viene después que la salud, es evidente que también la malicia viene después que la virtud

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Capítulos gnósticos, I, 41

[Los vicios destruyen] las actividades naturales del alma

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Capítulos gnósticos, IV, 22; III, 59

Todas las maldades son engendradas por la inteligencia, por la potencia irascible y por la potencia de desear, y tenemos la posibilidad de utilizar estas potencias bien o mal; por tanto, es evidente que los males nos llegan por el uso antinatural de estas partes [del alma]. Y si esto es así, no hay nada de lo creado por Dios que sea malo

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Capítulos gnósticos, IV, 22; III, 59

[La maldad es] enfermedad del alma

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Capítulos gnósticos, I, 41

Hay en total ocho pensamientos genéricos que comprenden todos los pensamientos: el primero es el de la gastrimargía (γαστριµαργία) o gula, luego viene el de la lujuria (πορνεία), el tercero es el de la filargiria (φιλαργυρία) o avaricia, el cuarto es el de la tristeza (λύπη), el quinto el de la ira (όργή), el sexto el de la acedia (άκεδία), el séptimo el de la cenodoxia (κενοδοξία) o vanidad, y el octavo el del orgullo (ύπερηφανια)

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 6

De los demonios que se oponen a la praxis, los primeros que nos hacen la guerra son aquellos que se encargan de los apetitos de gastrimargía, los que suscitan la filargiria y los que invitan a la gloria humana. Todos los demás vienen después

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, De los diversos malos pensamientos, 1

Por eso, el diablo insinuó estos tres pensamientos al Salvador, invitándole primero a transformar las piedras en pan, luego prometiéndole el mundo si se prosternaba para adorarlo y, en tercer lugar, diciéndole que sería glorificado si lo escuchaba

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, De los diversos malos pensamientos, 1

Quienes cometen el error de alimentar demasiado su carne... deberían echarse la culpa a sí mismos y no a ella

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 53

[El demonio de la lujuria] hace decir al alma ciertas palabras y oír las respuestas, como si el objeto fuera visible y estuviera presente

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 8

Es imposible que la caridad coexista en alguien con las riquezas

Evagrio Póntico Evagrio Póntico, Tratado práctico, 18
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